El Recreo
t .. ~ 206 EL RECREO "I sito gusto, elevada filosofía, bel~ezas ad- mirables, elevacion de pensamient?s, lo sublime en todo sentido. Chateaubnand, racionalista en su juventud, leyó las obras de los Santos Padres con el designio ele refutarlas, y. quedó vencido, si?~d? d~s– pues el ad.m1rnble can~or del Cnstiams– mo· el célebre rl'ocquev1lle P,ll una de sus obr~':! se expresa así: «Hé. comenzado el estudio de la, antigua sociedad lleno de preocupaciones contra el cl~r?, r lo he concluido lleno de respeto ha,c1a eb La vuelta á, b verc.lacl será siempre el resul– tado del estudio que se lrnga, ele ella; pero cuando se le oclia y se le teme no es posible encontrada humana?lente ~ia– blando, ni aun ser con ella 1mparcrnl. De aquí provienei1 esos ataqu_es calum– niosos que se hacen á la _Hehg1on,_ en los cuales sobresale mas la 1guort1inc1ct qu,., la mafa fé. Lo contrario sucede entre los católi– cos. o hay ninguno que crea por con– vicciones y que tome parte en los. deba,– tes re1igiosos que no procure estuch~r las obras en que se ati.wan sus creencrn,s, y que no se instrnya sobre t?c~o lo que sea opuesto al catolicismo: relig~~nes, he– regías, sistemas, teorías, &. ¿(~u1enes_ ~on, pues, los vei-dacleros pensad.ores, q~uenes los que usan mejor del don c_eles~1al ele la razon, los creyentes ó los m0reclulos, los que se someten á la, ley ele Dios, ó los que vagan por los wnebrosos espa– cios de la eluda y de la, negacion? El hombre tiene necesicbd de creer, y cree en absurdos sino cree en la verclacl, forj ánclose dogmas, que no tienen otro fundamento que su extraviada razon, ú nico criterio de los libres pensadores. De aquí provieu:e ese orgullo, esa altivez, ese aire ele i nfuliuilúhcl con que hablan, escril>en y deciden las cuestiones reli– giosfts. Hay un ónlen sol>renaturnl que los sentidos no pueden percibir, que la razon no puetle penetrar ni comprencler. Sinem– bargo, el hombto necasitt conocerlo pa– ra saber qué es el Creador, qué es el mundo, cuál es su clostino, cniíJ su ley, cómo llega á esa feliciclad ele la cna~ está sediento, qué se le espera, en fin, m~s allá ele la tumba. :Misterios impene– trables que el hombre ignorarüt siempre, si Dios en su bonda,cl no nos los hubiera hecho conocer. A:--i como no podemos sa– ber lo pue sucede en otro continente, en 1 1!\ otro pais, en otra ciucla,d, en otra casa, si otrn homl.5re no nos lo comunica ó nos lo revela, del mismo modo )J.nestro destino despues ele esta vida, terrenal, no podemos saberlo sin un Maestro que venga á enseüá.rnoslo. Para nosotros los católicos, los fanátiros, los jesuitas, los 1 ultramontanos, poco nos importa el nom- bre, ese mundo clesconociclo y eso cleRti- Contra esa revelacíou, contra esa nuB– va luz que guia la inteligencia humana en la oscuridad de su orígen y de su des– tino, el racionalismo ha levantado su bandera ele tiníebla,s y de negacion. A– pagar esa luz es el objeto de todos sus trabajos; obra ele demolicion y ele des– quiciamiento social, que si triunfara ele– jaria el mundo cubierto de ruinas. nesponclemos afectuosamente. Tal es el Racionalismo; pero de ese fin que se propone, se desprenden la-s cuestiones siguientes: ¿El Racionalismo es racim1al? ¿Cnáles son los frutos del Racionalis– mo? Estas cuestiones las trataremos en ar– tículos separados. B,. v. Hoy que la sociedad. en sus diferen– tes clases está ocupada de tonrnr baúos, no estra,úará á mi:-, lectoras que hts ha– ble del hermoso vallecito ele lina nea ro, lugar que es para el Cuzco lo qne Cho– rrillos para LimJ,, rringo ó Sabrmdia pa– rn Aroquipa. A H uancaro se yen llegar alegres ca– bal gatas de entnsia·-;tas ginetes, osten– tantlo los bríos ora de uu gallardo al(t– zan, ora h.s abilidades ele un za i 11n cor– redor. Allí se vén festiva.s parejas de hermosas niüas que aelonrnn aquel vis– toso luga,r 0ir0mHlaclo ele un campo es– pacioso y Y8jetaclo; y qué, cual una cin– ta ele plab, lo atravie~n, la acequia prin– cipal, i:mrtienclo de agua á cada uno ele los doce pozos que cuenta los baúos. Puede clecirse que Huancaro es una pre– ciosa joyitc.t incrustada en esmeraldas, y perfumacla,con laexalacion del vasto cam– po en su primitiva pureza: allí c~rre la brisa con todo eJ. encanto de la bnsa del desierto abrasador; allí se olvida las pe– nas, se respira con líbertad, y se adorme– ce el espíritu bajo la, grata contei?placiqn del campo, las aguas y la sonrisa ele la juventud. ¡A. Huancaro, pues, niúas! ~.r ~:: ~:: Merece una palabra de elogio la con– ducb del Sr. Prefecto Luna á. quien he– mos yisto cl:rijir personalmente el arre– glo del janlin ele la plaza deL BP,r¡ocijo. SS. EE. de ''El Recreo" Cuzco [Perú] Muy SS. mios: Se desea un prospecto y números del periodico arriba ruencionado publicado en el Cl1zco y redactado por cuzquefü\,S. En contestacion se mandarú. el impor– te de la susc ricion. Como Secretario del Sr. N oda1, tene– mos autorisacion para saludar cordial– mente á la C'mpresa. J _ames \V e1lcome. ~::- ~•i:, :•, Lista de suscritoré·;. ( Continuacio11.) Natividad V. de Dominguez., Luisa C. de Bueno, Dominga, R. ele Salas, J na– na l\IPlgar, Ángela. Pera:ta, l\.Ielchora R. ele Galve~, Manuela Z. d.e Usanclivaras, Tadea D. <le Dueñas,Cánuen E. Vargas. Aurelia H. ele Gamarra. Seúores.-1\Iariano Pepper, :Mariano Valdeiglesias, Francisco Nieto, Mari~no Cáceres, Simon BarrionL1evo, Francisco Pardo, DaYül Aranivar, Gurnecindo Val– divin,, Greg r:o Lez~ma. (Continmira.) 11 lí ¡, Liceo clel Cárm,d;i. ;:t Bafo este nombre \! ha fundado la Señorita 1\Iarfa Manuela \ G Fttrfan, un colegio de niúas. ' :Muy conocidas son hts aptitudes y la- J 1 boriosi<lac1 ele la Señorita Farfan para 1 que nos detengamos en recomend::tr al público este liennoso plantel ele instruc– cion, cuyo plan ele enseüanza es imnejo- · rable. Llamamos, pues, la atencion ele 11 los padres ele familia, á fin ele que con- 1 ! fien sus hijas á la virtuo~a institutriz Se- I¡ üorita Farfan quien entre otras venta– jas les ofrece la baratura de sus pensiones- Siga adelante la Seilorita Uarfa Ma– nuela, en la importante tarea que se ha .impuesto. :•~- La falta ele espa;~id: nos priva del pla- 1i cer d.e ocupamos de la gran fiesta litera- il ria que el l. 0 del actual, tuyo lugar en la velada de la inmortal autora de ''La 1 Quena", en obsequio clel Sr. Villergas. Remitirnos á nuestras lectoras á las co– lumnas de "El Nltcional" del 2 y 3 ele no– viembre, y en otro lugar le3 regalamos la hermosa composicion que leyó la be- 1 lla e~ntora del Bím,ac, U. V. de Pbsen– cia; y 0 l importante estuc.lio de Mercedes C. ele Carbonera. . CLoRINDA l\IArro DE Tumrnn. Cuzco, 14 de s·oriembre de 1876. 11 no futuro se nos ha revelado por el Hi– . jo cleL Dios vivo, que con sus obrns, con su doctrina, eon su muerte: con la rege– j1 neracion del mundo ha comprobado_ su 1 rnision divinc1,, y que no puede enganar- De desem· es qtrn· la actividad de dicho Sr. y la del entusia,sta Sr. Olarte, se es– tencliesen tambieu á. la compostura del jc.t.rc1in ele San Francisco, qne actualmen– te se encuentra en un triste estado de a– bamlt,no. * * * El conocido publicista Sfñ0r J. F. Nocla\ nos ha dirijido de LonclreB, por medio ele sn secretario:M. vVellcome, l;:i signiente carta; á cuya salutacion co- Arlvertencia .-Hemos dad.o á conocer los nombus el.e los frvrnrecec.lorcs del "Re– creo", y desde nuestro inmediato núme- ' ro, publicaremos la lista ele ln,s perso- il nas que estando suscritas á esta publi- \ cacion, Sv han negado á pag;u• su abono. , ¡ ERROR DE CAJA-Son las dos sepa- 1 raciones en los últimos Yersos de la Snt. de Pbsencia al Sr. Yillerga~. Así mis– mo, lR. separacion fuera de lugar, en Pin– celadas. 1 1 .se ni engafütrnos: s'Ílw se cr·re en las ¡wla– l9r({.S h«J qné creer eit los hechos. ~-=============--===-==--==-==-: --~
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