El Recreo
~===========:::=:==============-:==-:-=-====....;..= 1 tras tan ilustres, se puede marchar tran- E LRECRUEERCOORS.E O qmlo por la se1:da de esta vida tan corta ' y tan llena de sinsabores. Partiste!..desde entónces á tu recuerdo Gime y suspira el corazon constante. ¡Es tan dulce al que ama delirante elegancia y gusto, pero casi todos los de la_s pe;sonas notables mostrabain solo el frio ma,rmol de la lápida. que los cubre. Por nuestra parte, los hemos encontrado mucho mejores así ostentando la senci- AJ corregir las pruebas de este número de "El R_ecreo," me he impuesto de la co:~1test:,c1011 que ha, empezado á dar el se?or, Zavala al a~·t!culo que ántes pu– bJiquc sobre el espiritísmo. Creyendo que debo apresurarme á replicar, por te– n.er q L10 separai·me pronto de la redac– ci on uc este periódico_, he escrito lo que antecede con. la rapidez que exigía la - premura del tiempo. No he hecho ma,e que desfl~n·ar 1~ fcuestion, ]a cual se presta á con~iderac1ones filosóficas é históricas tan vanadas coU10 interesantes, y de las cua– ~es se h11,n ocupado talentos de primer o~·den. Lo que he dicho lo juzgo sufi– ciei:ite :;:>ara que se vea que la creencia en el mfierno no es una patraüa inventada para arnstar á los niüos y á los ignoran– tt-1s; Y. que~solo pueden negarlo los que lo odian o los que ignoran en qué se funda e~a creencia que ha sido la sal– vagn,~Y~1a <le la moral, tanto en los pue– blos 1<lolatras como en los cristianos. Sin embargo, la cuestion de] infierno ~~ un~ cuei:ition accesoria que debe de– .1arse a nn lado, así como todas las demas g_~10 se_ rocen con e.l cristianísmo, para. drncutir las cuestiones que dejo indicadas en el artículo anterior, pudiéndose solo agrega1· la de fas reencarna.ciones, cuyo fi?- es. contraproducentem. Lo que debe chscutirse, pues, es el espiritísmo en su orí_qen, en susju,nda.mentos, en sus res1.1,lta– dos, para saber si ta] doctrina merece los honores de ser creída. No quiere el señor Zavala reconocer en mí falta de pasion en el ataque que he hecho al espiritísmo, aunque me re– conoce la buena f é. Atacar una doctrina c?n razones, despues de haberla estu– diado' dete1;1idame~te, .mas aun, despues de h~~er sido part1dano de ella, como lo mamfiesto al principio de este artículo, no pued~ s~r efecto de la pasion sino del convenc~miento. La pasion supon~ odio, ¡>rev~nc101;1, sentimientos que ofuscan la mtt=Jhgenc1a y aun le impiden ilustrarse sobre los puntos que de antemano recha– za. El verdadero convencimiento es in– compatible con las pasiones, la buena fé excluye los sentimientos innobles · de manera que, si en mí hay convencimiento y buena fé, la pasion no puede arrastrar– me á atacar el espiritíRmo.-Si por pasion se entiende el entusiasmo con que se de– fi_endan ?º~~icciones ilustradas, esa pa– s~on es hg1tima, y se convierte en santa, s~ se pone al. servicio de la verdad; pa– s10n necesaria, hoy mas que núnca, en que el sostenimiento de los principios sal– vadores de las sociedades exige mas valor en sus defensores, que el que necesitaban en otros timpos los propagadores del A las nub es contar, y ú. las estrellas Del alma enamora.da las querellas! ¡Quién pudiera volar como esa nube! ¡Quién fuera mariposa peregrina, O errante, fugitiva golondrina, Para llegar , doz donde tú moras A clamar el hastío de tus horas! .. O el aura de los bosques, perfumada Con la fraganei11, de las blancas flores Para mecer mis ráfagas de amores ' Sobre tu frente de cuidados llena ¡Tu nacarada frente de azuc<ma! ' Vanos delirios! ..ilusiones vanas! ... Otras alas no tengo en mi tormento Que las de mi amoroso pensamiento; Mas ¡ah! que ráudas son cual mi deseo Y ya en tus brazos, dulce amor, me .veo. llez y la seriedad. · Tambien nofamos un3¡ mesa de lunch ~ne algunos bolivianos habían pi~cpnrado frer e de un sepuforo, y to.dos sentados .al derredor disfrutab~n de l~s viandas prep~radas, y bebürn. et1, memoria de los <]Lle fneron. H~ habido una desgracia, quo lamont.ar: h caida <le una m:ujer, que se precipitó <lel puento de Sa111tiago al rio, muriendn en el acto. Se cree que ella estaba m,tu é,bda. ;;$ ~~~ Para i~corpo.1.--ars:e~~entre fo,s abogados de lo~ tr1buna]os. de la república, rindió un. bnl!ante e-xfrÍlmen ~nte fa Ilma. C,,o,rle, el u~tehgen~ S,eñoa:- don Isaac fü.}11:ne, aqmen enviamos :i:m.estras fcli.cita.ciones. ·* "El R *· * 1 eere·ot' tiene 01 honor de enviar ' una. entusi2S1ta bien venida. ar ommente escritor esp~ñcl Sr~ Martinez, Vmergas, Al\rnLIA SoLA.R .DE CLAno. l q ? 0 actualment,e se encuentra en. ]a ca- pita] de nuostt:a república .. íi @@~@~~~~~~~ Sea grnb amcn_a y Hena,de· satisEaccio- - - , ·~ nes su permar.llencrn entre uoso,t:i:o~. . ~;~ ~l ~ Jl!t I· tf l~ : . "~1 Po. ~-vemr'' d~;~ Ca.~lao t.o!fu'li tle un \ l.Y.1 v;;¡; )if), n V ,u 1 ,. chano <:>hilen.o, ]a s-1g.mente 1:imteresante , _ - carta del coniocido y ernine.nte literato ~~@~~~~~~ --º espa t101 Ped ro A. de .Alarco.n, Tu:G misma que mserta.mo. !!!, gustosas. Qne podré decir ele] día de hoy, á, mis "~] suiciiliold'<eJ jóven y pop:c1far poeta lectoras? Segnramenr.e que 110 encontraré espan?l don Teodosio Vo2rteiro. Torres palabras para hahlarlel-i del 2 de noviem- aca~c.1 ;10 ,el 2'.2. ~e juni0 últim.o; en Madrid: bre, destinad.o á la recordacion de todos sugmo .ª s:us; admiradores y amigos el aquellos ser~s queridos que abandonán- p_ensam~ento; <~e fo rmar u~a Cbtrona poé– donos en medio de. la triste perecrrina.cion tica dedicada.. a.la memoria dle su malo– de la fürra, volaron á lamansionbdescono- g:fi:d? compatriofa. Con este objeto se cicla, de,iando en el cornzon de los vi vien- dirigieron, emutre otros ,. solicitando su tes, heridas mas 6 lilt\IlOS dolorosas. concurso, al l:iiterato. don Pedro Antonió El Cementerio General es hoi el lngar d~. Alarcon, "Jí G}Ste, en co.ntestacion, les donde_ se dirigt1n todos los pasos, todas diJo en una ca.rta lo siguiente: las miradas, . todos los recuerdmi, y.... "¿A ~ué, ni para qué,tal (J'o,rona? ¡Can– todas las lágmnas! .... ¿ Para q nién falta- ternos a ~os que tengan paic110~cia y per– ~á en a9ue1.recinto una tumba Ragrada, s~verancrn para sobrellevar· las· tribula– o nn epitafio en cuyo mármol blanco egté ~wnes de la vicl!a, no á los. qia:e huyen; no e~crito un nomhre querido? ... pina nadie. ª los q~e desei-t~ no ni. los que dan á fa sm duda. Pero, por las contrac.liceiones humamdad el gnil:o del pánico y de la tan fr~cu~ntes vemos con se·1timiento qne derrota! No; no fo hagamos,, cien aü.os las Sen?ntas que van al Cmnenterio, han ~ogpues de Goethe y Ilousseau, la sacrí– convert1do este lngar de venerncion y de liga apoteósis de] suicidio .. E'l suicidio pu– duelo, An el de la ostentacion y lujo· y d? estar de moda ffitre las gentes que qne mnchas de ellas se entregan, en ~e- viven del alma, aU:i en los feTuiriEes. dias dio de la mon1da de los muertos tan solo ~e) romanticismo; p,er~ ho.i hlill sido ya á la idea de los vivos. ' I~legado al uso exclns1vo de ]os- eomer- ¿A qué e] fausto, las risas, las alegrías ciante~ que quiehmn, de los jugaido1·es en la c~udad de l_os muertos? para que, 'j que pierden lo f?UJO y 1o ajeno, de los por que, convertir en lugar de materiali- ladrones de frac cogidos: :iinfraganti, y. de dad el destinado á avivar los sentimientos todos 1°:s que, para dec-rr]o g,onéricamen– de ternura y a~or,. establecüindo aque- te, no y1ve otra vida que la ele fa. mait.eriat, lla grata comum'Jac10n con los espíritus? cuyo d:spensador y regulador es el diDero.. ¡De todo abusa el hombre! Deduc~se de aqui que el poéta VeRteiro i;; ;:, ;:; ha cometido un anacronismo suicidándose error. La t~rcle de hoi ha estado bastante en rn 76 , Y ha bajado ele] nivel ele Lftrra (Cont-in-u,ará.) co d J p t 1 Y de Gerard ~le Nerval, en que imaj inó la i~:'~{; p~ete. an eon, especia mente por colocarse, 3:1 mvel de los prosaicos suicidas RICARDO VILLA. Algunos nichos estaban adornados con de ~stos tiempos. ¿Desconocía sin dula 1 :~~ ===-==========::a=:::a===================-======es=·e=m=f=o=r=tu=n=a=d=o=J~·o=' v=e=n~,=q:u=e~ h~o~i~,-e=n~t=r~e~l=o=s \ u . ~ • 11
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