El Recreo
~ EL · RECREO 157 i/) j v::;:a=r=·=s=u= f=o=r=n=1=a=i=n=d=i=v=i=c1=u=a=.l=y= e=x=c=lusíva, se ñario; mas bien seria de te-=m=---=e=r=s=e=q=u=e==q=u=e=y=a=tt=í =c=o=11ocerás de nomb:e~-=----y . el l 11 d evatian entre sí por no refnndirse en anduviese demasiado aprisa; por lo cual desempeña un papel importn,nte en ese quimo nutridor, forma única qne cual encuentrn en todo el trayecto, de la transformacion de los alimentos. ,, puede llevar foerza y vida al corazon distancia en distancia, y especialmente Ln, bílis y el hígado son grandes de un. pueblo. Un monstruoso error de al principio, una especie de regillas elás- personaj8s y merecen conversacion es– Napoleon III, la, petulancia ó precipita- ticas que le cierrc1n el paso, hasta que pecütl: solo te diré desde ahora que la cion francesa, y la habilidad de Bismark, acu.mularnlose al pié de ellas víene á te- separacion del oro y el desecho se ha,– r esolvieron en pocos meses el problema: ner fuerza suficiente para empujarlas y ce por sí misma en el quimo, tan pronto la Prusia ace.leró la digestion de casi pasar adelante. De esta manera se ve como r ecibe · los dos líquidos del hígado toclos aquellos Estados, y la Europa los detenido á cada momento, p ero entre y del páncreas.. -¿De qnó manera se respeta hoy y aun los teme en supo- tanto se va operando cómodamente en hace esai separacion?-He .aquí un se– derosa unidad. de la Alemania del Norte. él un trabajo muy importante. creto que la química 110 ha descubierto Antes se los comian, hoy comen: Y su No todas las sustancias que compo- todavía. apetito y su fuerza digestiva le cuestaú nian los alimentos, destruidos en el es- Ri In, Fraucia varias de sus mejm:es pro- tómago, estan llamadas á entrar en la, vincias. sangre. Son como las piedras auríferas . Volvamos al píloro. Una vez hechos que lm; californianos pulveriz tm para sa– quimo, mm, vez muertos los alimentos car de ellas partícul:1s de oro. El oro ¿~6ruo r esulta,rán? de los alimentos es lo que la sangre a- Dutr as del píloro se dilata un largo provecha, lo demas hai que arrojarlo. conducto r edondo, ó !lamérnoslo tubo, Por sus susta,11cic.1is compom;ntes, una ta,n enorm,m1.mte largo que cuenta siete tajaclita de carne nutre mas que un pli1to veces la lonj itud del cuerpo entero, y de ensalada . tiene que esta,rse r eplegado ó doblado La carne os una piedra llena de oro, mucha,s v0ces sobrn sí mismo corno un mientr,1,s que la ensttbda contitne s0lo grJ,n paquJte que llena todo el ab(Limen tal cual vena del precioso n11::ta,l. o vientre. Lláma:i0 intestino ese gran La sep,nacion de las pal'tes gne dt - pfüpijt8, y se 10 divide en c~os partes: ben ir á la, sangre, de ln,s de d,;:=;,•cho, el üit 0 sti1n rk\ 1 itl.), q ne em._prnz~ en el se lrnce en el principio del in t,-,:,tino píloro y fonllit t 0clos h)s pli egues dí'l ddgaclo, en b p¡-1,1t e llamada rlu,'d 0 110, Pª"·lnete; y el intest tno qriieso , más grn ~1) ele una voz latina quo sigrüfi.ca doce, por clesJti L1e2:o, pel'o máa .:; corto, qu0 ha,c0 tener ele lonjitucl aproximadarm:nt.::, do– un 1, espvcie da faja, apart .. , au1qne en ce gruesos ele 11 eclo. Si el quimo r e– r ealicfad c;S continu.1cio11 cl ,l rn.:im TO. uorriesf\ el intestino delgado Ri gi-1ilope, Empi1:lZa pur la part0 u.tja tlel abc1Jmen , y no con las ct~moras men cionalhts, el mui_ c 0 r(..;,1, de lü, cader:1- t~r vclrn, sube o.ro correria pdigrn de se:r arra ..;trado en linen, recta hast a, b aJtura del es- e on el desecho. t Jm,1,go, bajo el cud, pu, •a ~aeiendo un Despues de su estacion ~n el estómago, QTan coclo dtlbnte d .... J 1ntcstmo c1elgac1o; las sustancin,s hacen otn1, parada en el torna, á dl➔s cend e:r por la izquierda hasta duodeno, el cual, estrocJ10 y endeble abajo del tronco, y allí t ermina. como es, no podria darles alojamiento, ¿C0mo se injenia d quimo para. subir en el momento del gran paso [una ó y bajar tantas veces 1~01' ümtos phegu~s dos horas despues de comer], si sus que ascienden y descienden? -:-Por el paredes no tuviesen la propiedad de di– mismo movimiento vermicular observado latarse; y ensancháse en efecto á tal en ol esófago, el cual movimiento reina punto en laa principales _ocasiones, que de un extremo á otro de nuestra má- llega al tamaño habitual del estómago, quiúa de comer, ó sea en todo el tiibo por lo cual, y por la fa;ascendente ope– intestinc1,l, desde la boca hasta el remate racion qne en él se verifica, lo han clel intestino grueso. c.onsiderndo algunos como un segundo Si tu vientre fuese ele cristal, creerias estómago. El da la última mano á la ver dentro ele él un inmenso gusano que obra del primero:, que siu él nacln, ha– mueve á la vez y constant<1mente todos sus l>ria hecho. anillos. Descle que tú existes comenzó á Encima del duodéno' y escondida de– ajitarse de_ ese m?clo; no de 7 canzará tras del estómago, lmy una especie de miéntras vivas, y smembargo tu no sos- esponjilla semejante á las de la boca, p echabas esa curíosiclacl, esa ,perpetua la cual, sin razon, han llamado el inquietud que hay dentrn de ti. No cesa pllncreas [tocla carne en griego~, pues no ni cuando duermes, es un taller en cons- se diferencia mucho de las glándulas tante actividad, que trabaja para tí de salivales, y es como un paquete pardusco dia y de noche: h ermoso ejemplo de la~ y granoso que nada de carnoso tiene. boriÓsidad que cla lo interíor á lo ex- Comunícase con el duocléno por un ca– terior: esa ·pequeña r epública ínclepen- nalito por medio del cual vierte abnn– diente de tí misma, á la reina de las dantemente en el primero un líquido provincias exteriores, El amor propio muy semejante á la saliva, cuando el EN UN ALBUM. Eva cnando sA vió en Pl pnrníw Conrempló al mundo con curioso afan; Pero al mirar á AdHn, Eva no q 111so Contemplar (itra crn.;a qlll~ su Adan. Le· vió, Re vió: ~ns forma~ fenwninas Con lA.R <18 Aclr1n d(1 l1TcRto c()mpa,r6, Y at Vl-'r dti A.dan h~ fo<JrzR.~ m;11-cn.1 imts Si 1 Adan inc11rn ¡1kta ~t' ::-;iu.tiú.. [~ila 1~ coritempl;ilm enarnontda; ~1111.rnorndo la ad111irnlm él Por su:-; casros cal,elhH C<lbij1-1da La brillanü•z se(losa lle HU pieJ : P'-n· ent1e sn fl(¡tnnte cr1bl.i lkra ~'..c:: 1 )rnab;' n J-us h,,wbroR cln marfi1, Nu leve p1 é b ln.nqt~1•11 ha PU la 1,rn1ina 311brt<- jas{1ores gayas del p1-•i1sil; 11iéntrns dos tiernos lirios, colnmpi,1dos A irnpn iso de la hri~a rnat,inal, · 8obrl"" f-sUS forrna!1 t.er1ms. n-w1im,dos R1Jalzaban ~u blan~nra ::,in rival. De Ad;-i,n los pen:-;amientos :--t- prendían, (:lomo la .n-idra. al árbol, á sus piés, Y sus brnñirl.os miPnlbros descuhrian De los espesos rizos al traves. Eva inocente sonreía y gozaña De los dos · tiernos lirios al vai vPn; Y amando ya, mas sin saber que amaba, Sobre el hombro de .A.dan puso la síen. · Y sometido Adan á tanta prueba, Creyó acaRo en la di cha de los dM, Y amanclo ya, nrn:-. siu Sf1berlo; {¡, Eva, Ni vió el E(len ni se acordó de Dios. Pero el prímer a,rdiente sentimiento Con que aquel par feliz so estremeció, No .fué tan grato como fné el acento Que el primer hijo de su amor vertió. Si el bello paraíso fué á los ojo;; , De los dos una espléndida mansion, r E l primer hijo les mosti·ó, entre abrojos, f'. Otro Eden, el Eden del corazon. ' de la reina debe interesar,::ie en que sus quimo se acomoda en el duod.éno. estados pen;onales no sean p i:.r ezoso~, Inmedialamente á un lado del pnn– y que rivalicen con esos ,.modestos vec1- to en que el canal del páncreas cl esem– nos que no dan tregua a su oalbda y boca en d . duodéno, tmtra otro en és- y Eva dijo á su esposo : "No lloremos utilísima labor. te, trayéndole su líquido respectivo·: viene Porque en riü seno hay ángeles, Adan: . El quimo una vez que entra en Riq1:1,el del hígado, en el cual se fal>rica la bí- Ven! y á Dios y sus obras adoremos l. móvil tubo, no puede quedarse estac10- lis, feo licor de un verde amarillento, Ya que el Eden del corazon nos dan: A~============================~-==~ i(;P
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