El Recreo
~=~===============E=L=R::::::::::::E ==e ===R====:=E:::::::::::0==========1===55===~ "6. Dijo asimismo Dios: Haya un :firmamento en medio de las aguas, que separe unas aguas de otras. 7. É hi– zo Dios .el fimamento, y separó las aguas que estaban debajo del firmamento, de aquellas que estaban sobre el firmamen– to. Y quedó hecho así, 8. Y al fiir– mamento llmóle Dios cielo. Con lo que de tarde y de mañana se curoplió el día segundo..'' Esta foé la época de la separacion de . las aguas diseminadas por todo el Universo. Cada cuerpo celeste recogió las que le co1-re8pondian, quedando en tre unas y otras, así como entre astro - y aGtro, un espacio más ó m énos dila– tado, ocup~Lclo solo por el éter, que re– cibió el nombre de firmamento. Esa bó– veda que nos rodea y que se llama cie– lo, apareció 1::urónct"s, y UHjo de e1la. q nedarun las aguas correspoudit->ntt--s á nnestrn globo. eB la <:ant1clad precisa, ci-1.n– tid,Lcl mt->dida p 11r la d ,t'rtHt t,ahid nría.. Dlll'anrn estas d t1s p riml:ras époc"s, la. superfi.(.;iH de la tierra se ha,ce esca– br,)sa y dl-'sign,Ll, y :-;e forman Jns íli l– ta,s c_:qrJ.i1leras y l1is IPc Íl<i~ prnfnn<l.,1s , q110 de bi 1,n ser la m;1,m;ion 1wnnH.Iw n– te de l11s rwtres. ~1 éutrns t--l gl 11ho ftH' nn :-t. m:ts ,1, lí,! n.ída p 1ir d fuegn, lwr- . b itone:, inm.cns11s se )p\•antaron de ~11 · SUlJt->rflci 0 , los l: tta.ll -'8 enfriá11dnse prime– ro, qiwd,tbrrn fl)rm crndo nu e~1rn.:-- mo11- , tañas v lns val1Hs á elias 1111iit()s As1 se ex p 0 l i<:au las roeHS g rarií t icas q n<' for– ma.n el cornz11n de t oLias las cordi ,lt-'- , nis. El agtrn .q ne cnbre toda la tierra dnnw1e la seguridi:t é pnc;a. labra ~.r dPs– compone lai\ rocas, y s() hn° ella for– m 1, l<:>s tt-11Tenns scd(menturi'os, bns<-' y aL rnento dt·l gran n·i11<> V(•ge tal. Prepa– ratla a:--i la sn !>H:rficie tt->1-restre, rmp.ie – z;a, el tercer dia dt-> la crt--aciun. "9. Dijo tamhien D;os: R eúna.ns <:-\ en un lugar las a~uas qm• esrán dt->bajo del cielo; y anH,ft',ZCa lo árido. y así se hizo. IO. Y al elemento árido dió– le Dios e] nombre dH tierra, y á h .t– agnas reunidaH las llamó mare8~ Y vi6 Di@s qne lo hP-cho estaba bueno. II. Dijo así mismo; Prodnzca ht tierrn. yer– b;-t, verdf~ y que dé simientP, y plan– t,;-t,s fructífer.as que dén fna.t.o ccmfonne su especie, y coutengrrn en sí mi1m1a.s simiente sobre la. tiP1Ta. Y así se. hizo 12. Con lo que produ_jo la tierr&. yer-· ba verde, y que d ;-t si !"Y! i Pnte isegu n r,::;u especie, y árboles que dan fruto, de los cuales ea.da nno tiene sn propia sPmi- _ lla, segnn 11-1, especie snya. Y vi6 Dios q ne la crn~a ern bnena. 13. Y de l.,, tarde y mañana resnltó el dfo tercero." Al man(lat.o ele Dios las aguas infería res que c11brian nueRtro globo, se rP– tiran á los IPchos que sus corrientPS habian ayihlado á ea~'ar, y aparece t->n– tónces ln árido, fa tit"1Ta estéril, g ne e:- lo q 1w form.a nuP-str0s con tinr.ntes. C1m el tra.scursG del ÍJ.("mpo la Cft}>H, terrestre se deseom po,ne, se pulYeriza y se hace apta para dar nacimiento á to– da clase de plan tas; y entónces recibe el mandato de producir yerbas y árl-Jo– lns fructjferos. Fijaos bien, primero yer– bas y despues árbo.les. Pero, señores, un nuevo absurdo se nos prest- nta: plantas sin soL La razon y la expene"ncia nos dicen que los Vt'– getalP-s no pueden subsistir sin el gran astro de nuf'stro sistema plant•fario. ¿La relacion rnnsaica será, purs, una 1 eyeuda? N ó~ así como vimos q ne la lnz pn •,ced.ió al Stil, a::;í faru bi en va– mos á yer que las plantas t'-Xistieron ánws de qne apareciPSl' ese astro. Uo11ocemos el estado íg-nPo de nut>s– tro gl()bo en sn primer 1 ,eríodo; ~, he- rnos visto qne el fuego foé retirándo– se hácia .el crntro. PuPs bi.e u, ántes dH llvgar á las 1irofondidarles l:'11 qu e hoy se encuvntr-a, salia á Li supPrfi t ie nna _ t:antidml de calor basrant,, parn. fa \'o– n-\eer el n,-wiminito y desanollo ele los vt>gt- tales más n,bu:-;t1,s. L n.s pln.ntaR pa– ra ex:-;Ü;tir y pr11pag;¡r::;e, necesitnn de <los cosas: jug11s y ealor. Los priu1 t l'l)h 10s daba la r.ierra ya pn-\pa,nn1a; 11,u ,1 . el c;-ilor, el f11e~!'O i11 t<'rÍ11r na 111as q11< · :-:u:fi.cie11te, rnás <:-'firn z n.nn ()lte el n;1:-;- 1uo 81,l; Jlll<-'t'i l()s rt•stos vegernlvs qui · de esa é ¡,ri cn. nos ~uv<la. n, mn11ifj :•st,;;11 nna fe(.; t111<lidacl y nrm ex1tl,,-rn 1w ia de q ne hoy n,, tent->liloH fj r rn !il o L n G,,,,. 111gía BilS ha comprobado l:',·t 1- h ,·cho. Acl,., rn.11tnré 11ua •·xplicaei1111 q1 1l, 11H– H-\n 1ri d1·sp11vs. Eu ia,s eXL·nrn<•j(lll1 ·s 11 ne se ha11 ht-wh(J l'll m r.i(-'rr:-t, para l-'8· r1l<liar su con:-;titucion, ó p:ua el ira– m1.io de las 111inns, St-' h:,n hn.lhclo es- 11111°ldos dP pl,rntas y de nni 1n r1 les, con– Ht-- rvHdos en s11 t"StildO 11at.uml. Es ros n-'s– tn8 hctn rPcihiclCl i·l numhre lle fósiles. P11tJS b.ien: en .Europa., eI1 _,·o rig1m1;,;() .frío en .la c•Rtaci()n <le] iuvit"rnO rn1pi– Üe R'-' ¡m><luz.cr1,n 11ue1-trns plantas tro– pical Ps, se han en.contrndo fóHiles de plantas que hoy solo Re co.nocPn t n nuPstra z<,na túrrida. Este hecho .F-o– lo pnPde explicr1,rse por el gran calor el :firmamento .de] cielo, para que res– plandeciesen süb!·e la tierra, 18. y pre– sidiesen al dia y- á la noche, y sepa– rasen fa, luz de las tinieblas. Y vió Dios que la cosa era buena. 19. Con lo que de tarde y · mañana resultó el dia cuarto." A pagada la tierra., queda de nnevo "envuelta entre tinit>blm; cumo un niño entre pañales''. En ella no hay más vida que la vegetal , ni n1ás movimien– to qne el movnniento rnnstante de las Figuas, qne inquietas sit>mpre por su e– quilibrio, buscan sin descamo la tran– qnilidad. P ero llegó p] momento en que esa lar.g-a noche íué disipada por los rayos de la luz que t raen á la tierra colores y alegría; -y k n sor¡Jl'endl:'nte 1:'Spectá– cnlo se verifica en el cuarto periodo ele la creacion, nl aparect"r t->n el fir– ma mento las dos grarn1t1s lnrnhreras que debian el istinguir el dia d.e la noche, y me<lir los año::;, las t--stacio.n es y .los dias; y aclará11cl1 ,se más la atmósft-'ra, a paracen las t->Stn·lln::; en RH IU8tgnífi– ,·1 1 \:nrttjo . Ese dia foé nn día de rt"– goe;jjv para t:>l rnnn<l o, y d ojo pneáe acl uurnr ya la grnncl1,za de la creacion. Si (:'] ;-;ol es n u cuerpt1 opaco con nn;L atmúsft.-'nl. luminosa, corno sos.tie.ne b11y la ci en(.;ia astronúmici:t, t->l cuar– to día fné la époc,L en (JUP. se formó es;-1, atrnósft-'rn, así C<)tno todas 1as de– maR f'strt"lh1s, e_1_1 virrucl el~ leyes qne no'> Htill de;-;corweicla.s. En cua11t i á la lnna, ella es un pla11Ptn. ya apa,ga,io,. más que apagado, hemdo, mnerto; Js un ('a<lávt-'r que f>R– pPra ~u des<"ompmiici(,n. st->guramente deHnues de hab,Jr I lt-' n·~do nna mision de - vid.a en el U 1inrf;o. Hoy se nos ~irPsenta, orn .como m1 espejo f'ncarga - do de rt--flPjarnos Ja l nz .del sol, ora como ejemplo de cómo pu.ede monr nn nnrndo. Creados los astros em11iezael.quinto-dia. ( Continitará.) qne ahrigr1,ba nuestro planeta en la ó-, poc:a inrru.,cliata. al e11friamit-mto de su , ,j__ su perfi(.;ie. La tierra tn vo, puts, calor / 1 DOS PERLAS suficiente para hacer g1-rminar r.odas las plantas; y á mr.dida que SA Pnfrialia la :m;ierficie terre::;tre, la vegetacion ibi-t famhit-1n camliiaudo. Fijas bs ag1rns en sus profon<los le- Una gota -de rocío Dijo á otra ·g-ota d8 llanto: -¿ Qné vale tu dulce encanto Comparado con el .mio.? chos y cubierta la tierra de una ri-cn. ' Yo desciendo en los vapores y lozana vegetacion, concln_ye el día .ter- .Celestes del firmamPnto; cero, y empieza el _enarto. Yo presto vi<1a y aliento "14.. Di,io, pues, Dios: Haya 1nm- : A las _purísimas _flmes . b1:er_:1,s en el firmamento del cielo, qne · ·y con sn.reasmo profundo, dt.stingan et dia y Ta noche y Fwñalen La .triste lágrima dijo: los .tiempos, los dias y los años . ·15, ' -Yo, con la esperanza rijo A fin dtt . que .brillen en el firmam<:-'n- Las santas leyt->s del mu~do.. to del cie:o, y .alumbre!1 la tit->rra. Y foé h P.cbo así. lo. Hizo, ptrns, Dios dos grandes lumbreras: la lumbrera mn.vor para qu.<:> presidiese al dia; y la lu·m– brer?' menor, para presidir á la noche: ·é b1zo las estrell~s. 17. Y co]ocólas en Tú reclinada eu el velo Qne la· blanc:-t, Jl·U he cierm, Bienes del ciel.o .á la tierra; ¡ Yo voy de la t.ierr::i Rl cie.lo R. F. IzAGUIRRE. ~ = ==== ========= = = =======================::::;;;::======-==:~ ... u . ¡ ,'
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