El Recreo

~ EL RECREO 115 I -=U=n=a=ñ=o=d=e=sp=u=e=s=,==es=d=e=c=ir=_e=n=l=6=5=6=,=:= .· ==O==E 1 =X=I=O= X=O=X=Q==N=X= V=Y=X=O=U= X=.== =M=a=s=l=1o=y=l=o=s=l=1i=jo=s=d=e=t=u==h01=·m=o=s=o=s=u=e=lo el obrero D. D. DiPgo Arias de la Cer- Te volvemos tu gloria y nuestro amor; da á quien se le debe la. magnífica sille- · Si alguno ele vosotros lectores mios Y en ti, que habitas con el Padre el cielo, ria del coro de la Catedral, el púlpito se parece al personaj.e que cito, (en ha- Bende.cimos al Gran Libertador! y 1os escaparates de la sacristía, inici.ó bilidad .se entiende) y puede decirme lo la fundíci on de· la campana que debía . que esto significa, os quedaré muy agra- . llamarse María,. y ser eonsagrada á la • decida y podré continua.r la relacion, .á , Madre clol Salvador. Pero desgraciada- la que po1· hoy pongo punto. men to, la obra salió mal en esta y otra • CLoRINDA MATO DE TURNE R.. Gloria en el -cie1o á Dio.s1 Pa·z en la tierra A los hombr.e de buena voluntad! ¡Gloria al que en .sí la et.erna luz encierra., ' Y al que es su iruágen, paz y libertad! vez . El Dr. de la Cer<l~ (lebi~ haber sido Tinta, Julio 21 de 1876_. JOSÉ EUSEBIO CARO. ----~----- HIMNO. EL HOMICIDA. ¡ Gl · · z • D •· f Todas -las no.ches meditando á solas, : O'J"la in e~e sis e@, et in ter,r,a , honiinibus bonm vol,untat·is! Viene una imágen á turbar mi mente, pax Corno el re<Vuelto mar el ·sop1o ardiente I Del huracan las ,encrespa.das olas~ Gloria f'n f-l cielo á Dios! ¡ Paz en la tier.ra ' A los hombres <Je buena voluntad! ¡Gloria al que en sí la. eterna luz encierra, ! Y al q ne es su imágen, paz y libm:tad! Yentre v·is'iones lúgubres, ,estrañas Sin rumbo ,vaga mi .cer,e.br.o loco., Y unft mano s iniestra : poco á poco, Sin piedad me destro.za las entrañas.. un hombre de carácter tem1z y testa– rudo e n sus emvresn.s, puesto que, lejos de d esmayar con. tan funest o resultado, , em pr enclíó nue~ramente la fundicion en 1650, y ayudado por el J11sticia l\1a.- : yo t D. Luis Euríq_uez de Monroy, ob- . tuvo de S. M. uncl. cédala en estos ter- : m inos. -"El R ey"-"Re.i.,1e9·e-nrw en, Gris- · to , Pc,1.lre Obispo de la Iglts.ia d,e la, ' Catecfral del Cnzco en lalil provincias del Perú de mi cou, ce.fo: Por .los 11:wti- · vos qne contiene el papel, dic,ieraú:re de 1658 se lee lo siguiente: Otro sí, por cuan to la cmnpana, grande qu,e ha _po- co se f uncüó segl6nda vez salió ?nal, y Un mundo entero, un mundo inmenso había Qni::;iera <lest.errar .del pensa.m·iento para hacerlo tercera -vez, pw·a ayuda de rrt'.ndido e-i medio del azul del mar; Ese monstnw fatal qRe me .atormenta, gastos y metal que se desperdició, por De polo á polo víro-eu se extendía Mas siempre la e;unciencia me presenta vi_a, .1e limos.na, y aynda de ?ostas q_u,e Llamando á aquetque lo debiera hallar. Desnu<lo el roedoi- rtmordimie.nto. ,pidw el R :wwnero D. D. J?ieqo Arias · Montes de nieve, portento::;os rio!:-!, . , . de l(I, Cercla, obrero ·?nayor a cu,yo car- _ Cielos tnrqníes tintos de arrebol I Y eRe fan-t-a,sma para m1 ma1d.1to go _está, le concedierou, 500 $ de á ocho Praderas campos bosques mil so~lbríos ! Que á t0das horns i angustiarme viene, de la renta, de los Pre,vendados." Qae fect;ndaba sid el hom.bre el .sol. Sobr.e la frente e:ra.sang_reuta_da t.iene C rm esta, 1imosna, se inició la tercera Y un sabio hallYse, de pens11,r profundo, Grabado .su dolor Y mi deh:to 4 fun d icion de la campana con mayor en- Qtw, auchtz y lleno de entusiasmo y fe . tnsia1-;mo que la.s otrn.H veces. El vecin- Dijo en sí mismo~ · Existe un N uev¿ l Al, ve'l:J.e qued.0 ,de pavor me.rte, d ·-lrío q ne por ent:Ónces tenia fama de Mundo·- Mas .el ~m fregcaa, con h?rror me nGmbra mny retigioso, a(mJi ó en masa a] lugar Yo soy Colon, y yo lo encontraré! ' Y me d1ee;: «y~ soy la tnste._ ~orn bra d!:'l trabajo y tod.os querían tener par- Ah¡ cierto fué! Tras indecibles penas. De .aquel .a qmen tu mano d10 la nmer.te 1 n tícipacion eu la gnm<liosa obra. En t re Que soportó paciente su virtrnl, toda la. gent~, se di~tingnió una mujer : Halló su mundo, y p:-:tra sí cadenas rica. apellidada Ang,>b, quien dot.ada de · Que le .cargó de un R,-,y la ino-ratitud. · unH, cíeg,t devoci(J n por 1a. Vírgen Mn.da., Mas hoy nos0.tros que por él ~ivimos h~ era clendora de un gran fa,vor, y se Cnantos sin fin ,po,r -él ann nactrán f'n~..1111inó llevan(b en los brazos mas de La paternrtl memoiia l>endecirnos ' m u arroba <le oro .Y lo hechó á la fon- Del gran Colon, nuestro se;o·umlo A dan.! cii cion, diciend0 estas pab1bras_: ';Recibe ___ 0 madre rnia, la, ofrenda de mi gra.titetd.'' Gloria en el cido á Dios! Paz en la tierra l\faravillados los concurrentes, glori-fi- A 1Gs hombres de buena voluntaclJ caron á la, mujer piadosa, y se _ordenó ¡G!oria al que en sí la eterna 1{1z encierra que b c[.l..mp111rn lle~ase el nombre de · Y al que es su imágen, Pª.:Z y libertad.! l\Iaría Artgc¾la. p:lra I'.ecordacion -de aque– lln. gnwcl~ ofre1&.da., qt,rncontrilH1.n} sü1 du- ; d,t á cb,rle esa sonorida d tan s0].emae co– mo la q ne t-ÍPne es t-a ca.rn. pan:t, la mas grande y hermosa de Su-<l-amériea., y cuya vibracion se oye hasta Runiiccolca, (6 leg-uas del C nzco), esp~cialmen te ea las campanadas del albn. II El R(-'V ingrato f'ué tambie11 tirano· Y esas· cadenas q UP. á Colon forJ· <> -, P . l , ' or sig os y a pesar del Oceano, El _:N'uevo Mundo de él las recibió. . :Óe enmedio al fin de .la abyeccion, un · hombre Alzose a rdienc lo en -santa irnliO"nflcion · Y ·1 . , B b ' e nos gn.to: OLIVAR es rn.i nombre· Es tal, .entónees, la fatal vio.Ie.ncia Y el abismo <le hor.ror en qtrn n;ie .p.ierdo, Que hasta las manos trémulas me rnuerdo Y quiRiern arrnncarme la existe.ocia~ ., Busco doquier para mi mal consuel@ Y á gritos clamo la benigna m-nerte, ~fas es tan dura mi maldita suerte, Que hasta la muerte me deniega el cielo. Asi - H.us p e-nas -sin cesar :refiere El ü1~e1iz, el mise.ro homicida, Qne sm hallar descanso en esta vida .Mirn su culpa, se horroriza y muere. ADRIANA BuENDIA~ Lima, 1876~ EL TESORO -DE LOS .INCAS. LEYENDA HISTÓRICA. Ya saben mis lectores, cómo, cnán– do, á cuya costa y por q nitn füé fnn– c.litLL la Mn.rfo A ngo1a, y lo q ne siento es no I·)oder cotatarli•s algo mas J)Or q ne ' . Libres serei-s sig·niernlo mi pe1-1don.! ' -Oh_, lo cnmplih.' Que al n\y0 ,igual sn (Cont-i11:uacion. ) él 1rnrgn.rnrnfl (f'!_l~e te11go en\re man_of1, 1 termina la relnc1on con una. JnRcnpc1rJn diFtb5liea, 'Y fJ.tlC ~mio Sritán, tfinido por astnt o .Y há1}il, · 1a 1medc J.escifra.r.: héla e8 pa<la, · I· Igual s.u voz al trueno .del volean ' VL ; r · 1> d ·,, 1 A , ·• ' ¡ / 1 ,;I · re ·: e.1<1:> a - menea Y vengada : Hacia ·algunas 1101"&'s que la ,e-abaña De rno1.;ls-tnws rnil que nnnca voh;r-eTán! de Yupanqui, apagado el fuego ·<lel ho- I i¡ ·¡ lv. AEYETAS O IOX VVES XXO KX– GAVVE, &.. ª Venero timnos Y fo.ndó naciones ...... · gar, yacía oscu:i;-a y silenciosa. El gallo Y calumniallo Y prófogo murió! encaramado en lo alto de los sancos ¡ Y solo el mar sns últimos perdones había entonfLclo su primer canto. Y sus postreros votos c~cnchó ! Era media noche. *--.-=-= -- :,, ·-- ==---============ ==== = = ====-:~~ ~i 1

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