en la medida que no se definía su extensión. Por esta razón, el canciller Tudela y Varela apoyó la decisión del Congreso y se comprometió a negociar un nuevo tratado. 30 Véase también Wagner de Reyna (1997, pp. 189-190). 31 Sobre este punto autores como Wagner de Reyna (1997, p. 188) sostienen que el gobierno peruano mantuvo inicialmente «una actitud de estricta neutralidad»; sin embargo, a continuación el mismo autor señala que esta actitud «a veces favorece a un bando y a veces a otro». Lo cierto, continúa Wagner, es que si bien se mantuvo una neutralidad en el plano jurídico formal, en los hechos se tomaron una serie de medidas que indicaban la posición favorable del gobierno a los Estados Unidos y sus aliados. Un ejemplo se dio en diciembre de 1914, cuando el gobierno peruano interna al buque alemán Luxor, por considerarlo crucero auxiliar, y sin embargo no tomó igual medida contra los buques británicos Sierra Córdoba y Rhakotis, a pesar de que tenían la misma condición. 32 Entre estos factores se puede citar la falta de transporte marítimo europeo, los altos fletes, la inauguración del Canal de Panamá en 1914, el establecimiento de nuevas líneas navieras entre Nueva York y puertos sudamericanos, la creación de la División Latinoamericana dentro de la Oficina de Comercio Exterior en Washington, entre otros. 33 Véase también Wagner de Reyna (1997 p. 194); Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú (1918, p. 8). 34 Oficio Nº 897/114 del 23 de noviembre de 1917. Véase el Archivo General del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú. 35 Véase también Basadre (1970, p. 411). 36 Véase también Ministerio de Relaciones Exteriores (1917a, p. 26). 37 En relación con la tardanza en la respuesta del gobierno alemán véase el Oficio Nº 303/44 del 4 de mayo de 1917. Véase también Bruce St. John (1999, p. 151) y Wagner de Reyna (1997, p. 193). 38 Véase también Basadre (1970, tomo XII, pp. 414-415). 39 Oficio Nº 918/118 del 3 de diciembre de 1917. 78
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