Asimismo, el presidente del Perú dirigió este mensaje de simpatía y felicitación al glorioso vencedor del Marne, mariscal Joseph Joffre: El Perú se regocija del triunfo de la gran nación latina a la cual el heroísmo extraordinario de sus hijos ha permitido alcanzar, gloriosamente, sus ideales patrióticos. Presento mis entusiastas felicitaciones a V.E., que fue el primero que condujo sus ejércitos a la victoria (De Lavalle, 1919, p. 174). Al que contestó el mariscal: El mariscal Joffre al Excmo. Señor José Pardo, Presidente del Perú Muy impresionado por el telegrama del Presidente de la República del Perú, le dirijo mis más vivos y sinceros agradecimientos. Joffre (De Lavalle, 1919, p. 175). Finalmente, la felicitación a la ciudad de París fue cablegrafiada por el alcalde de Lima en estos términos: La Municipalidad de Lima ha acordado, en sesión solemne, enviar a la de París un entusiasta mensaje de felicitación por la victoria de las armas aliadas, que significa el triunfo de la libertad y de la justicia, y obsequiar a esa Municipalidad una medalla que conmemore la reincorporación al suelo de la patria francesa de las provincias mártires de Alsacia y Lorena (De Lavalle, 1919, p. 185). A todo este largo e intenso intercambio de cartas de felicitación se sumaron diversas muestras de regocijo en el Perú por el triunfo aliado. Así, el lunes 18 de noviembre se realizó, en el comedor de cristales del Palacio de Gobierno, el gran banquete ofrecido por el Presidente de la República a los representantes diplomáticos de las naciones aliadas y de los Estados Unidos de América, con motivo del término de la Gran Guerra y del triunfo de los aliados (De Lavalle, 1919, p. 190). Rodeaban la mesa, los diplomáticos, presidentes de las cámaras legislativas, el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la República, los ministros de Estado, el Arzobispado de Lima, los miembros de las comisiones diplomáticas del Senado y de la Cámara de Diputados, el presidente de la Junta Departamental de Lima, los alcaldes de Lima y Callao, los representantes consulares, el presidente y los miembros del Comité Interaliado, los generales y jefes del ejército y la armada y los altos funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores. El presidente de la República, doctor Pardo, que llevaba la condecoración de la Gran Cruz de San Mauricio y San Lázaro, que le fue conferida por el Rey de Italia, ofreció el banquete en estos términos: 73
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx