Francia y la reincorporación siempre anhelada y al fin cumplida de Alsacia y Lorena (De Lavalle, 1919, p. 72). El presidente de la República dirigió, en esa fecha, al ilustre presidente de Francia, Raymond Poincaré, este mensaje de admiración y afecto al pueblo francés: El gobierno del Perú saluda a V.E., en el día de Francia, renovándole el testimonio de la profunda admiración y del intenso afecto de la nación peruana por el pueblo francés, que derrama su sangre generosa en la lucha titánica para establecer el imperio del derecho entre las naciones (De Lavalle, 1919, p. 72). Luego, el 4 de noviembre, con ocasión de la toma de Trieste y en cumplimiento de la moción aprobada por la Cámara de Diputados, su presidente dirigió a los presidentes de las cámaras de diputados de Francia y de Italia, el siguiente despacho cablegráfico: La Cámara de Diputados del Perú acordó expresar a esa Cámara la profunda admiración que despierta el heroísmo de los soldados de Francia y de Italia, felicitándola por la liberación de sus territorios, merced a sus victorias y a las de sus aliados, victorias que preparan el reinado del derecho y la justicia internacionales y largo periodo de paz y progreso para el mundo. Complázcome en transmitirle el acuerdo aprobado unánimemente y ofrézcole los sentimientos de mi especial consideración. Juan Pardo, Presidente de la Cámara de Diputados del Perú (De Lavalle, 1919, p. 127). El día 10 de noviembre, ante la victoria definitiva de los Aliados, el presidente del Perú cablegrafió al excelentísimo señor Raymond Poincaré, presidente de la República Francesa, en estos términos: El heroísmo sobrehumano y la gloria inmortal de Francia han recibido grandiosa recompensa en la apoteosis de la victoria. El pueblo y el gobierno del Perú se asocian, con la más intensa alegría, al júbilo de la nación francesa, y le renuevan el homenaje de su tradicional simpatía y el testimonio de su entusiasta admiración (De Lavalle, 1919, p. 133). El presidente francés contestó el mensaje de su par peruano: Le agradezco las felicitaciones que se ha servido dirigir, en nombre del gobierno y del pueblo del Perú, a la nación francesa y a su ejército victorioso. No dudo que la paz procurará, muy pronto, a nuestros dos países, nuevas ocasiones de estrechar aún más, en provecho común, los vínculos de su tradicional amistad (De Lavalle, 1919, p. 133). 71
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