El Perú y la Primera Guerra Mundial

(Sin embargo) A finales de 1918, Washington informó al ministro peruano en los Estados Unidos que no estaba inclinado a ofrecer una mediación en la disputa y dudó de la conveniencia de proponer la cuestión ante la Conferencia de Paz de París [los paréntesis son nuestros] (Bruce St. John, 1999, p. 151). En consecuencia, ni el Perú ni ninguno de los Estados latinoamericanos que se colocaron en una postura de resuelta beligerancia con Alemania, obtuvieron provecho alguno, como claramente lo señala el historiador Jorge Basadre (1970, tomo XII, p. 419). Ello no descarta, empero, que el gobierno peruano no hubiera creído firmemente que la ruptura de relaciones diplomáticas con Alemania lo colocaba en una posición más favorable con los Estados Unidos, de cara a la solución de las cuestiones pendientes con Chile. En todo caso, esta motivación nunca fue expuesta, expresa o implícitamente por el gobierno del Perú. La ruptura de relaciones diplomáticas interrumpió también la afluencia de emigrantes germanos. La propaganda hostil por parte de los aliados supuso para los comerciantes alemanes en el Perú las mismas discriminaciones sufridas por sus compatriotas en otros países iberoamericanos (como se verá en otro estudio del presente libro), pero sin llegar a dividir a los germano-peruanos en dos bandos irreconciliables (Schulze Schneider, 1995, p. 261). 5. LA POSICIÓN INTERNACIONAL DEL PERÚ EN EL ÚLTIMO AÑO DE LA GUERRA, LAS CELEBRACIONES OFICIALES POR LA VICTORIA ALIADA Y EL RESTABLECIMIENTO DE RELACIONES CON ALEMANIA Cuando faltaba poco más de un año para la finalización de la guerra desde que se tomó la decisión de romper relaciones con Alemania, en el Perú hubo diversas manifestaciones oficiales de júbilo, por las recurrentes victorias de la Triple Entente ante Alemania y sus aliados. Estos hechos provocaron una sucesión de comunicaciones de nuestra Cancillería, en las que se celebraba la recuperación de territorios ocupados, las derrotas sufridas por la Triple Alianza y las demostraciones de heroísmo por parte de las fuerzas armadas aliadas. Así, el 14 de julio de 1918, fue celebrado en Lima, y en todo el Perú, el Día Nacional de Francia. Una vibrante manifestación, organizada por la juventud, colocó una corona de laurel en la Plaza Francia. Los principales diarios publicaron ediciones extraordinarias en homenaje a dicha república. En banquetes, veladas y manifestaciones, los oradores hicieron el elogio del heroísmo francés, auguraron la victoria de los ejércitos de 70

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