El Perú y la Primera Guerra Mundial

problemas internacionales en el marco del concierto europeo. Poco después, en 1882 el principado pasó a ser el Reino de Serbia. A partir de entonces, la política exterior serbia fue muy cambiante, desde la admiración por la corte Habsburgo en el siglo XIX, hasta la identificación con el nacionalismo eslavo y una intensificación de los vínculos con San Petersburgo tras el asesinato en 1903 de los reyes serbios. El coronel Dragutin Dimitrijević, jefe de la inteligencia militar serbia en 1914, fue un importante y peligroso político, uno de los artífices del golpe de 1903 y el fundador de la organización terrorista Crna Ruka (Mano Negra) para impulsar el nacionalismo serbio y derrocar al primer ministro Nikola Pašić. Contando con financiamiento ruso, entrenó y proveyó las armas a tres activistas —entre ellos, Princip— que habían manifestado su intención de asesinar a algún alto oficial austrohúngaro. Junto a otros altos mandos del gobierno serbio, el coronel efectivamente participó en la operación que llevó al asesinato del archiduque, tal como se sospechaba en Viena13. En efecto, los conspiradores fueron entrenados en la atmósfera nacionalista de Belgrado como parte del programa expansionista que puso bajo la mira a Francisco Fernando. A menudo se sostiene que el heredero de la corona vienesa era una figura menor y poco querida en su país, pero esa posición es equivocada: Francisco Fernando fue uno de los artífices de los acuerdos de paz en las crisis balcánicas previas entre 1908 y 1914, en el marco de su plan para lograr un entendimiento con los eslavos del sur que pusiera fin a las tensiones nacionalistas y le permitiera gobernar con mayor facilidad su imperio multiétnico. Paradójicamente, su muerte puso fin a los esfuerzos austriacos por solucionar las tensiones nacionalistas en los Balcanes y fue a la vez el pretexto para el inicio de la guerra (Williamson, 1974, pp. 417-434). Si ello puede parecer meramente anecdótico, cobra suma relevancia al constatar que hoy se sabe que el primer ministro y el ministro del Interior serbios conocieron los planes de Dimitrijević a mediados de junio y buscaron investigar y controlar la situación. El coronel se rehusó a cooperar y, una vez asesinado el heredero vienés, una investigación al interior del gobierno serbio se volvió imposible porque habría llevado a Viena a asumir que los planes eran conocidos y que no los había impedido. En ese sentido, el gobierno serbio no podía acceder a la demanda austriaca de una investigación conjunta. Serbia no accedió a todos los términos del 27

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