El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias

EL PERU ILUSTRADO. 9 ~Jr· :, ...". • - - 1,-·_/,;~::-:._.,. "'~'- :< .. ~~\~;n·.~-~ ~;,:~.?~- ~~.:,"-"· r """· .. ~1-~-'.'.~::~:~\ ) Vistazos de la Naturaleza-Serpiente de Mar, de dos colores, (Plomizo bicolor.) ,, ,~ • : ¡_, señal, y Pancho, adelantándose como centinela á la voz de alerta, se coloca c~ra á cara delante del animal: cárgale éste; él no se nueve, y tomándole la fu- ria de frente lo levanta dos, tres y cinco veces al aire, y otras tantas lo deja caer al suelo. El pueblo grita herrorizado; las niñas se desmayan; los nervios están de toros; los toreros acuden en defensa, pero no logran arrebatar la presa al furioso ani- mal que, entre el polvo y la espuma de su boca, arroja chispas de fuego, hasta que una bala de revolver le ha atraveza- do el corazón. Pancho Ccolqque, Paco de Plata ha muerto, y una mujer, ele- gantemente vestida, anojándose desde una galeria, va á mezclarse con la mul- titud que recoje el cuerpo ensangrentado del torero. IV Acuden el Dr. Villar, . el Dr. Flores, los mejores médicos de Lima, que Paco respira aún y acaso la ciencia pueda sal- var la vida al gallardo torero de las sie- rras que, bárbaro, se ha entregado con la resolución del suicida. El pueblo tiene sus ídolos. Dichosos los .ídolos que mueren antes que el pue- blo los mate, pasada la privanza. Pidieron un coche y diez acudieron al instante. Se puso en el N . 0 117 el cuerpo helado de Paco y junto á él fué la mujer que hemos visto bajar de una ga1eria:. Al cabo de un més las gacetillas de los 1 diarios anunciaban el restablecimient de la salud del simpático Paco de PI , ta, arrojado al peligro por el desdén d una mujer,. cuyos ojos le hirieran el alma el primer día que se pre~entó en la plaza de Acho. Los amores de los t01:eros son :fieros, terribles, como el oficio. El amor del torero ha puesto su límite entre la muerte ó la vida. Pancho Ccolqque nació impetuoso, y sus pasiones ernn invencibles. Su resolución fué el combustible que arrojó llama en el corazón de la mujer poco ha' desdeñosa. Las aberraciones de la mujer son in- finitas, como su ternura. Paulita Laredo, de posición mediana- mente ventajosa, amó en los umbrales de la muerte, 'al torero á quien despreciara en vida. Y le ' amó hasta darle'su mano. Pancho Plata cuenta su dicha por ho- ras; ella asegura que tiene encantos des- conocidos el amor de un torero, y cuan- do habla de ello á sus amigas;-Hijas: les dice-no hay como el AMOR DE RE- DONDEL. -Pretestamos,-responden ellas con la gracia encantadora que tienen los án- geles de falda, que pueblffn las orillas del Rimac. Pero la ver<lad es que el amor tie-r.le hé- roes ¡rú-n en las clases deshereda das de los gratfi'desp~ 1 ÜLORINDA 1'IA TTO DE TuRNER. Lima, Junio de 1887. Máximas de los Persas. El que no posee bienes de fortuna, ~~ tiene crédito. Aquel cuya mc1jer no es virtuosa, no descansa. El que no tiene hijos, carece de fuerza. El que no tiene parientes, no cuenta. con apoyo. Pero al que le falta todo esto, los pesa- res rio le agobian. ..... Cantares. Desde que tu fria imágen puse dentro de mi pecho, dudo ya de si la nieve se deslictee con el fuego. Corpiño descotado Cintura esbelta, Zapatito de raso, media de seda ..... . Mira las armas con que batirme quiere mi enamorada. Campanas con igual timbre juntas se lanzan á vuelo; pero unas tocan á gloria cuando otras tocan á muerte . • N adíe podrá quitarte ni el Padre Santo los abeazos y besC1s que yo te he dado. Son, por supuesto, todos los que te he dado de pensamie11to. BREMO:N' y c.:i.

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