El Perú ilustrado: semanario ilustrado para las familias familias
. :\ .. La: vuelta del recluta. Recluta.-,Dlbujo de D. Paulino Tirado. que á veces envuelve la espe- ranza. Junto estaba su que at instrumento de )S ayes y ·no la. tlejó al partir porque su:a :secundarian el llanto de la ausencia. Pocos dias despues de la par- tida de Huaman 2 el coraión · · de las tre$ indias era presa 4~1 amartelo-Soccrocyai. ·· . . . . . . . . ~ . . III. Han trascurrido cinco A:fi~ Oh ! qué horribl~ es Ja ausen-.: cia para los corazones que e aman; para esa tierna ju~iltud que enc\.fentra friQ el s(Íl de otra parte y sin arom~ las flores que no brotá el suelo del pais natal. Suspiros de nuestra tierra, ayes del amor auseQttlj solo vo- sotros llevais la pena de la ries- ta\lgia! . . . . • Huaman fué sin ~qtl}aigo un buen soldado. E! h4mo de lo~ combates de Tarapacá, San Juan, Mifflftores.: y . uamachu~o qu~mó !ill t-o&- tro ~qst¡ido por el sol y l¡¡ hel{lo- da en las empinadas eardillef de l~s Andes, qu~ trepal>.3 @f>ffiQ fuer e! - - · Cuantas -veces habrij\ . pt?diqo su a.npara al plomo. hqmic:iida al ver los desastres d.e su P~iria; . pero el plomo l~ dq.}:>a flqrror El sem~lan. te y la expresión es el todo 1 cuando seútía qµe en su coi azón .latía la en cualqq1er ~uadr9. . , fibra del a.nwr- y l~ deci~ Juan~c;ha;! PAISAJE ~'{~~ÁPIZ POR PAULINO TIR~. "El escenan0 en que aparece Huamán La guer-ra ~u~o su fin. ·· (AL -. -DoCTO·R ·.L~CIANO BENJAMI~ CISNERos.) -tal vez se llamó así-la luz melancóli- 1 Y Hua1"!1án,. licenciado, GQW qqs cica- ca de su fisonomía, r fleje de su alma can- trices en el pecbo, partió sin ll~var Q.i un , l. d?rosa y pura, el brillo sereno de su pu- dije en t!l -in"orral para su novia, ni un ~- La lira. de Jorge Isaacs há cantado la pila, antorcha de.sus ~mores ~ntQs, que dazo de pan seco para su hambre. Más, vuelta del recluta con la modulación mas interro~a á las ~uinas d~ 1~ ~hoza por cu- partió alegre tomando por compañero un td.ste de sus notas, pero el lápiz de ún yas destertas gneta.s s~ ~bre paso la p~n- palo de lloqque y un par de ojotas como modesto jóven peruano ha condensado, ca del ab1ndono; esa p,eqµefia pr9miq~ri- alivio, y fué tragando leguas y devoran- en un péqueñísimo cuadrito, el poema que cía de tierra donde se alza modesta cruz do laderas. la vuelta del recluta serrano escribe en el de leño Y á cuyo lado asoma la silvestre Ya su corazón le anuncia 1<1- cercania corazón íle toda una raza proscrita. campánula azulina como }q flor que lucha á su aldea: sus ojo. hán di:'>tinguido el Hace muy pocos dias que~ admira.ndo con la yerva del olvido µfl.r~ enseñar al laguito de las comarcas dond~ la blanca una vez mas á Rubens en uno de sus fa- recluta el sepúlcro de su amada; todo, gaviota surca, ligera, la superficie dejando mosos cuadros, Lot y sus hijas, rememo- forma el idilio americano, que, bien mere- apenas la sombra de sus alas. rábamos uno á uno los renglones traza- ce ponerlo en paralelo con el materialis- Llega Huamán, y aqui está el cuadro. dos par t.tn crítico contemporáneo- mo revosante del vicio, conservado por Su choza yace solitaria, ~11 ~~9 b_,o~: Schiaffino -Lot está: ya ébno y enarde- el _egregio pintor como el harapo que cu- del afioso á,la"'1to~que se cimbrab~ ~ll la cido, su mano tiende maquinalmente una bnó á los que cayeron junto con .Babi lo- puerta á penas queda el tronco desram,a.- taza al vino que su hija le escanda osten- nia Y yacen envueltos en las ruinas del do y seco, deja•do :ver las huellas, no ciel tando su desnudez espléndida, pero bien pasado. hacha leñadora, sinó del incendio destruc- se vé que otro deseo es el que se ajita; su Vamos al idilio, yendo al cuadro. tor. Las piedras y adobes que formaron cabeza se indina bajo el peso de la bor- n. las pared~s, yacen esparcidos en la llaq4- rachera; pero el ojo brilla, relampaguea 1 Huamán, fotografia del tipo peruano, ra, y á lijeros pasos, se levanta un lrnmil- con un fulgór impúdico, como henchido que fué arrancado de la alegre choza por de monton de tierra con su . cruz, señal de lujuriosos ardores. La animalidad del los esbirros de la leva, salió dejando allá de una sepultura y cuyo_epitci'.tlo no es otro ébrio está admirablemente observada así .<1u mundo todo encerrado en la cabaña que la yedra tr~padora que junto á h como la emoción de la mujer que §e donde quedaban, su madre, su hermana, crnz florece. ofrece y que resistirá sin embargo -como su gato cenizo acurrucado junto al fogón, ¿Allí dormirán todas? por la forma-á la, primera tentativa. el bueye castaño atado á la estaca, el ga- La madre de HuaÍnán, su hermanfl,, Hé allí el soberbio cuapro antí· llo ají-seco alegrando con su canto la ma- su prometida? tesis del dibujo qlJ.e tenemos á la vis- drugada, sus hermosas chaqas sembradas Esa campánula azúl será a ta. Como el Recuerdo Militar, exhit>i- de mai~ y de habas; y el alma: de su alma que la amante india nutre ,, do en Paris por Luis Baille, éste lleva en -Juanacha-tejiendo la honda · para la el seno de la tierra, par la macilen~a figllJª del recluta el sacrifi- carrera del 1lfalccoy. · novio cuando vuelva, • cío por 1'1 patria, con-la sublimida~ del Figuraos la despedida de aquellos se- cirle «aquí estqp.. amor casto, del amor qiie ~s. l?. vida de res c~ya existencia se fundía en una sola. El recluta se las almas y la multiplicación u~ los cuer- Sal~~ Huamán entre lágrimas y queji- aqqella ruina ~ pos. ! d<=!~; pero, mozo robusto y corazón pe- ta, su sembl· Ah! _miradle. ~ ruano, sonrió con la !:lOnrisa del despecho mento por. l / 1
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