Patricio Lynch, jefe de la expedición, hizo un telegrama a Derteano diciéndole que por orden de su gobierno imponía al ingenio de Palo Seco217 una contribución de guerra de cien mil pesos plata, y que si inmediatamente no daba las órdenes correspondientes a sus empleados para que entregaran esa suma, tendría el dolor de arrasar completamente el ingenio. Naturalmente Derteano iba a pagar el cupo y la casa de Graham Rowe 218 debía entregar los cien mil pesos en Chile. El telegrama que se mandaba en ese sentido fue puesto en conocimiento de Piérola, y éste dio orden de que se retuviera y expidió un decreto, que verás en La Patria,219 declarando traidor al que pagara al enemigo semejantes cupos, debiendo además confiscarle el fundo. El pobre de Derteano tuvo, pues, que resignarse a las consecuencias de su negativa y ha quedado arruinado. No se tienen aquí datos positivos de lo que hayan hecho los chilenos en la hacienda de don Domingo Laos, 220 que, como sabes, está en Supe y a poca distancia del mar. Se sabe sí que han estado en la hacienda y es probable que haya corrido la misma suerte que «El Puente». Don Domingo hizo ayer algunos arreglos para salvarla; pero es de temerse que haya sido un poco tarde. 221 Es probable que Enrique Canaval 222 escape, porque el ministro de los Estados Unidos estuvo ayer en el «Blanco» a solicitar de Riveros 223 que diese orden a Lynch de suspender esas hostilidades; pues ya se ha aceptado por ambos gobiernos la mediación que él ofreció a nombre del suyo y sería poca consideración por el mediador continuar ejerciéndolas. A propósito de esto, parece evidente que la guerra toca a su fin. Aceptada como ha sido por el gobierno de Chile y por el del Perú la mediación ofrecida por el ministro americano, es más que probable que se llegue a un arreglo. Cada uno de los dos gobiernos debe nombrar su plenipotenciario y ambos presididos por el yankee celebrarán sus sesiones en Arica a bordo de un buque americano. Me han asegurado que el doctor Antonio Arenas 224 será el diplomático que nombre nuestro Gobierno. De un modo u otro la cuestión no puede durar mucho; ya es cosa de muy poco tiempo, y es casi evidente que lo que es expedición sobre Lima no tendremos. Tranquilízate, pues, a este respecto y ten la seguridad de que no corro ningún peligro por aquí. 95
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx