Así, pues, algunos días después de que recibas esta me tendrás a tu lado. Saliendo de aquí el domingo, el sábado 26 estaré en Huacho, y de allí a Lima, calculando demoras para conseguir bestias, descansar, etc., emplearé cuatro días; de modo que el miércoles 30 puedo pastar en la calle de la Coca. Dale a mi suegra un buen abrazo de felicitación, un besito a mis pericotes y muchos recuerdos a todo el mundo. Tu esposo que te adora *** A bordo del «Santa Rosa». Chimbote, setiembre 10, 1880 210 Mi querida Teresa: De Paita no te escribí porque no tuve tiempo; el tren llegó a las doce y tuve que irme directamente a bordo sin almorzar. López me aguardaba en el muelle de la estación en el bote de la capitanía y estuve a punto de no alcanzar el vapor. Me embarqué en el «Bolivia», que zarpó a las dos de la tarde más o menos; a las seis llegó a Sechura y al día siguiente a las once a Eten. Luis López 211 estuvo a bordo y aunque el mar estaba bueno no salté a tierra, porque el vapor no se demoró allí sino dos horas. Esta mañana a las ocho y media llegamos a este y nos encontramos con la «Chacabuco», el «Ilapa» y el «Copiapó» 212 que habían fondeado a las siete y media. En esos dos transportes han venido dos mil ochocientos hombres y algunos cientos [de] caballos. Tan pronto como llegaron los chilenos se apoderaron de las lanchas y del remolcador de la compañía y en media hora pusieron su gente en tierra. Se apoderaron del ferrocarril y en el acto salieron en un tren dos batallones para la hacienda de Derteano. 213 A este le ha exigido una contribución de cien mil soles en plata so pena de destruir su hacienda. Como el telegrafista se fue con la máquina cuando llegaban los enemigos no ha habido cómo hacer a Derteano la notificación; pero es indudable que ese es el proyecto, que es el mismo que debe seguirse con todos los hacendados: a cada uno se le 93
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