Callao el 31 de agosto de 1889. Fue recibido en el puerto por el presidente Cáceres y muchas otras autoridades. Se trató del primer buque de guerra incorporado a la escuadra peruana después de la Guerra con Chile. Estuvo en servicio por más de cincuenta años, dándose de baja en 1940 (Rodríguez Asti 2003-2004: 27-37). En carta de José Antonio Miró Quesada de 14 de julio de 1886 —incluida en este epistolario— se hace también referencia a la incorporación de ese buque a la Marina de Guerra. 664 El 20 de octubre de 1887 renunció Carlos Candamo, alegando razones de salud y de trabajo recargado, al desempeño de la representación del Perú en la Gran Bretaña. En el trámite del oficio de renuncia se decide no aceptarla y dejar las cosas en su estado anterior (ACMRE, 5-14, Oficio N° 47). 665 Véase la carta de Clotilde Ascencio de Candamo de 18 de octubre de 1887, en la cual menciona la muerte de Carmen Roldán de Álvarez Calderón, suegra de Manuel Candamo. 666 Alejandro de Idiáquez fue nombrado cónsul general del Perú en El Havre en 1887. Ese mismo año se le nombró además representante del gobierno peruano ante la Exposición Universal que se inauguraría en 1889 en París (ACMRE, SECC176, 18831886, f. 119). 667 Eduardo North fue nombrado adjunto a la Legación del Perú en Londres en 1887 (ACMRE, SECC176, 1883-1886, f. 67). 668 Rufino Torrico (Lima, 1833-1920). Estudió en el colegio de Guadalupe, iniciando luego la carrera militar. Tras la derrota de José Rufino Echenique emigró junto a su padre a Europa, y a su regreso se reincorporó a las labores militares. Fue alcalde de Lima cuando se produjo la ocupación de la ciudad por las tropas chilenas en enero de 1881. Fue ministro de Guerra y Marina durante el primer gobierno de Cáceres (Tauro 2001, 16: 2586-2587). 669 Prenda íntima de vestir femenina, sin faldilla ni mangas; llegaba hasta la cintura. 670 Carlos E. Mansfield era el ministro de Gran Bretaña en Lima (ACMRE, 5-17-A, 9 de agosto de 1888). Se han publicado dos informes preparados por Mansfield sobre Mollendo y sus actividades comerciales y financieras; uno fechado en 1888 y el otro en 1890 (Bonilla 1976: 13-19). 671 Ya anteriormente Carlos Candamo había solicitado instrucciones sobre la posibilidad de la participación del Perú en la Exposición Universal de 1889 en París, organizada por el gobierno francés para conmemorar el centenario de la Revolución (ACMRE, 5-14, Of. N° 69, 9 de diciembre de 1887). Fueron invitadas todas las naciones a exponer sus recursos naturales, así como sus industrias y obras de arte. El gobierno del Perú reaccionó tardíamente: en enero de 1888 solicitó la preparación de un informe a los señores César Canevaro, Alejandro Garland y Maximiliano Mimey. Concluyeron que por falta de tiempo y de recursos el Perú no podría tener una representación importante en la Exposición. Sin embargo, el Estado peruano, interesado en los avances tecnológicos de las naciones desarrolladas, nombró a Alejandro de Idiáquez, cónsul del Perú en el Havre, comisionado especial del Perú en dicha Exposición, rol que cumplió con mucho interés puesto que fomentó el envío de productos de nuestro país, y trató de disponer de un ambiente para la exposición peruana. A pesar de las dificultades y carencias, logró que el pabellón de Uruguay le concediera un espacio (Quiñones 2007: 186-196). 672 Solo se conserva la última página de esta carta. Manuel Candamo anotó al final la 887
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