El Perú desde la intimidad

vicepresidente de la República, asumió la primera magistratura en 1895, tras la renuncia del presidente Luis Sáenz Peña —padre de Roque—, ejerciéndola hasta 1898. (El Ateneo 1997: 399; Yaben 1939: 935-939). Contrajo matrimonio en Lima con Leonor Pinto, nacida en la misma ciudad, e hija de Jorge Tezanos Pinto, ministro de El Salvador en el Perú, quien se afincó en nuestro país. La boda tuvo lugar en la capilla de Belén el 18 de diciembre de 1878 (La Opinión Nacional, 18.12.1878). 468 Manuela Gastañeta era hija de Juan Gastañeta y de Francisca Rivero, quienes se casaron en 1830 (Lasarte y Miranda 1993: 386). 469 Es probable que se refiera a Inés Laos. 470 Precisamente el miércoles 2 de mayo de 1883 Carlos M. Elías, recluido en Chillán junto con Candamo, escribió en su diario lo siguiente: «El aniversario de una de las más puras glorias nacionales, encuentra al Perú, abatido y sumido en la más horrenda desgracia y a nosotros víctimas del odio de Chile, segregados del mundo y prisioneros en poder de un enemigo tan implacable como mezquino y pequeño. Secretos inescrutables de la Divina Providencia, que ensalza y abate a los pueblos como a los individuos» (Elías 1883). 471 El mismo 9 de mayo de 1883 escribió Carlos M. Elías en su diario: «A poco de dar las doce m. murió hoy el coronel Gómez Silva, después de una dolorosa agonía. ¡Que descanse en paz! Muere víctima de la crueldad de nuestros enemigos que trajeron a este clima, a un anciano de 75 años, porque no pudo pagar el cupo de 2,000 pesos que se les impuso a él y otros, y eso que él ofrecía que se tomara el producto de sus fincas. Muere con entereza, sin que le hayamos oído ni una queja ni un lamento sobre su situación; recuerdo que hace como quince días estando él de visita en casa, le dije, “pero coronel usted debía pedir que lo trasladen a otro lugar pues este clima no es bueno para usted.” Puede ser, me contestó, que el clima no me convenga, pero yo no pido nada ni firmo ningún recurso y aquí espero que me suceda lo que Dios quiera. Qué lejos estaba yo de pensar ese día que antes del mes ya no viviría». En la nota correspondiente al jueves 10 de mayo, se refiere Elías a la Misa celebrada por el alma de Gómez Silva, a la cual, entre otros, concurrió Manuel Candamo. Asimismo, dice que O’Phelan, Muro e Isidoro Elías no fueron por fastidio y otros pretextos al entierro de Gómez Silva: «qué bien pintada está en esto, gran parte de nuestra gente, que tratándose del cumplimiento del deber, habiendo molestia, fastidio o peligro, lo eluden. Por eso está el Perú, vencido y humillado, porque muy pocos son los que han sabido cumplir con su deber (…)» (Elías 1883). 472 No es posible determinar a cuál de los Lyon se refiere Manuel Candamo. Fue una familia numerosa, y varios de sus miembros tuvieron actuaciones importantes en esa época (Figueroa 1925-1931, IV-V: 132-139). 473 En la anotación correspondiente al 12 de mayo de 1883, dice Elías en su diario que Santa María censuraba a quienes se quejaban por el lugar del destierro, y que amenazaba con trasladarlos a Punta Arenas. El 30 de mayo de 1883 escribió lo siguiente: «en cuanto a nosotros, seguimos siendo el pato de la boda y Santa María, en sus olímpicas cóleras, al ver que no se cede a sus caprichos se venga en los pobres notables, que no quitan ni ponen rey. Adelante, y Dios quiera darnos resignación bastante para soportar esta cada vez más mortificante situación» (Elías 1883). 474 Equipaje u objetos personales. 475 En el archivo de Candamo no se conserva la carta N° 126. 868

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