El Perú desde la intimidad

*** XLII. MANUEL TOVAR (ARZOBISPO DE LIMA) Reservada Señor Don Manuel Candamo Chosica Muy estimado y distinguido amigo: Deseo que esta carta encuentre a usted gozando de la más cabal salud, en aquel excelente clima. Le escribo a usted, obedeciendo a los más nobles impulsos, por propia inspiración y sin conocimiento de nadie, en la creencia de que su reconocida bondad no llevará a mal que un antiguo y sincero amigo suyo le haga algunas indicaciones, que pudieran no ser del todo inútiles. 1a Los conflictos, que han solido ocurrir entre la Iglesia y el Estado, no han tenido generalmente otra causa que las ideas hostiles a la religión de los ciudadanos que han desempeñado la cartera de Justicia. Al organizar los ministerios, sin duda con la mejor buena fe, los anteriores presidentes han echado en olvido, muchas veces, esta circunstancia. De aquí han promovido muchas dificultades, que la previsión política de usted podría evitar, no llevando a dicho Ministerio a espíritus batalladores y adversarios de la Iglesia. 2a En la provisión de las dignidades y beneficios eclesiásticos, conviene absolutamente, para prevenir muchos males, que no pueden escapar a la perspicacia de usted, un acuerdo previo, de carácter privado, con los obispos, que conocen al clero mejor que el Supremo Gobierno, que no tiene motivo para ello. Muchos presidentes lo han hecho así; y porque no lo han hecho todos ocupan asiento en los coros de la República sacerdotes que no les hacen honor. 3a Sería muy honroso para usted reparar la injusticia de que es víctima el Episcopado y el alto clero de la nación, restableciendo al presupuesto del culto, disminuido en extremo, cuando se ha decretado su haber íntegro a todas las clases del Estado. La injusticia no deja de ser tal porque se cometa con la Iglesia. 4a Conviene derogar el inconcluso decreto que da intervención a un 781

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