El Perú desde la intimidad

pesar de que yo te escribo poco, debes tener noticias nuestras siempre, puesto que Carlos te escribe casi en todos los vapores. Debes saber que por el momento estamos muy solos en Condé, pues nuestros niños están dispersados, teniendo tres en Inglaterra, Pedrito que a causa de sus exámenes ha tenido que irse a París antes que nosotros, y las dos niñas grandes han ido a Biarritz con Virginia por unas cuantas semanas; pero a nuestro regreso a París, que será ya muy pronto, nos reuniremos de nuevo. La que está muy gravemente enferma es la pobre Madame Favier; no sé si la volvamos a ver porque cada día está poniéndose más débil y la enfermedad no mejora. Es una pleurésie; a su edad es muy peligroso. Carlos está desde hace días muy fastidiado con dolor de garganta, pero no es nada serio, gracias a Dios. Me dice que en tu última carta le decías que tú no te sentías bien, que tenías un poco de fiebre. Espero que ésta te encuentre perfectamente de salud a ti, a Teresa y a todos los niños. Dales a todos un fuerte abrazo y otro para ti de tu hermana Clotilde París, enero /1893 Mi querido Manuel: Ante todo te deseo un muy feliz año 93 a ti y a todos los tuyos, y que todos gocen de perfecta salud. Nosotros, gracias a Dios, hemos principiado muy bien el año, a pesar del invierno tan riguroso que estamos pasando. Cada mañana teníamos 10 ó 12 grados de frío. Además ha nevado muchísimo, de manera que las calles están imposibles; los pobres caballos dan lástima verlos resbalar. Yo salgo muy poco ahora; a causa de mi gran luto no puedo hacer visitas y salir sin objeto con este tiempo no vale la pena. Mucho gusto me dio recibir tu última carta. Siempre eres tan cariñoso y bueno para conmigo. Mucho te he agradecido el interés con que me has dado detalles sobre la enfermedad y muerte de mi pobre mamá. 722 Me figuro la impresión que te causaría la noticia que te di de la muerte de Popol. 723 La verdad es que yo no me atreví a darte detalles, y como tenías que saberlo preferí no ser yo la primera en decirte pormenores que ahora mismo me horrorizan. ¡Qué cosa tan triste! ¡No tienes idea de cuánto sufrimos! A cada persona que nos preguntaba y que habían leído algo, tenía que explicar y decir detalles, 657

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx