El Perú desde la intimidad

a usted. Su afectísimo hermano, Juan *** Bystock, octubre 5 de 1885 [*] Mi querido Manuel: Este vapor me ha proporcionado el gusto de recibir una carta suya, y me alegro mucho de la noticia de que en los destierros que van a tener lugar no lo incluirán a usted. Bien penoso debió serle antes y bastantes preocupaciones debe usted tener ahora mismo en las desastrosas condiciones del país. En Condé, como usted lo supone en su carta, pasamos días muy agradables y sentimos mucho la separación cuando por fin tuvo que efectuarse. Respecto a lo que me dice usted que pasa en los asuntos de los bancos hipotecarios y el alza considerable que puede tener lugar en esos valores, le ruego que en caso de subir al 60 por ciento de su valor venda usted por mi cuenta todo lo que sea realizable ya sea en cédulas, vales u otra cosa cualquiera, tocante a dichos bancos. Creo que en la posición en que se encontrará el Perú por muchos años aún, me podré considerar muy feliz si realizo el 60 por ciento. Y el saldo en plata a mi favor desearía recibirlo en letras o, si no el todo, la mayor parte de él que me pueda usted remitir. Aquí sigue la depresión comercial y no se sabe cómo ponerle fin, pero me parece que es peor aún en Francia que aquí. El cólera, que está disminuyendo en España, ha vuelto este año a Italia y parece que los va a castigar bastante otra vez. Las elecciones aquí y en Francia ocupan mucho a la prensa. De las francesas habrán noticias hoy, pero las inglesas no tendrán lugar hasta el mes próximo. Con los electores casi doblados en número (antes eran tres millones, ahora cinco), se estudia la situación con mucho interés. Los radicales, anticipando un gran triunfo, están promulgando teorías políticas que asustan algo a los liberales moderados y que creo resultarán en contra 641

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