El Perú desde la intimidad

tu buena madre de que tu contracción al estudio, tu excelente conducta, tus finas maneras y tu buen trato social, hacen de ti una apreciable niña acreedora al cariño de sus padres y a la estimación y simpatías de cuantas personas te conocen y tratan. Desearía dedicarte unos versos pero el tiempo anda estrecho y la mollera algo dura. Tal vez te los enviaré por el próximo correo. Tu venerable abuelo los hace muy bonitos y exígele que te escriba unos. Dile a tu tía María Rosa que te descifre esta charada: Blanco polvo es mi primera Y la ves en ese estado era [sic] Por haberse lo que era Con el fuego transformado. Partícula es mi segunda; Mi tercera una bebida Que en San Nicolás abunda, Y si eres, beata, sabida Al tiro hallas mi total En vate ilustre y signo musical. Pregúntale a mi suegro qué tal está eso. ¿Cómo le va al señor Toro? Dale expresiones de mi parte. Y el apetito, ¿cómo está? ¿Qué tales regalos te hicieron el día de tu santo? El mío te lo daré cuando vuelva por allá. Aquí me despido [roto] dándote muchos cariños [roto] [Incompleta] *** Ni la pereza u olvido Ni ocupaciones caseras Fueron causa que no hubieras Mis renglones recibido. 542

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