preferido que se hubiera prescindido de esos baños. En tus cartas que recibiré el domingo me dirás el efecto que le han producido, y es probable que sea bueno, si el mal del muchachito es como dice tu sabio señor, dolores neurálgicos volantes, provenientes de debilidad en los nervios. Así sea. He leído en La Tribuna de Lima, que le han mandado a Elías, las cartas cambiadas entre don Francisco García Calderón y un incógnito y entre aquel y Mr. Logan. Ya no debemos abrigar la menor esperanza de que este gobierno trate con Su Excelencia el Provisorio, y aun es indudable que la ley de paz que ha expedido el Congreso de Arequipa ha llegado un poco tarde. Las cosas están muy adelantadas con el Regenerador y las condiciones aceptadas por él no caben probablemente dentro de los términos de aquella ley. Pero llevar adelante el arreglo con Iglesias no es cosa muy sencilla ni muy rápida, pues atenernos a lo que dicen las correspondencias de por allá de algunos diarios de Santiago y Valparaíso, la opinión en nuestro país es cada día más pronunciada en contra de Iglesias, y este no puede dar un solo paso sino apoyado en los chilenos. Las sesiones secretas del Senado continúan y es probable que hayan sido un poco acaloradas cuando se han prolongado tanto y juzgando por los oradores que han usado de la palabra. Por mucho que haya que decir en ellas y por muchos oradores que hablen ya no durarán muchos días más y pronto se sabrá el resultado. Lo cierto [es] que esta cuestión de la paz es el asunto más embrollado y lleno de dificultades y complicaciones que puede haber. Por de pronto nuestra querida aliada será siempre un obstáculo para la paz; pues si mañana Chile dijese que se contentaba por toda condición con la adquisición de Tarapacá, respondiendo él por todas las deudas que gravan sobre ese territorio y el Perú estuviese dispuesto a ceder, el noble aliado se opondría alegando que la cesión por nuestra parte de ese territorio envolvía la cesión tácita del territorio boliviano del litoral, y que él no puede consentir en eso, sin que se le dé en compensación Tacna y Arica, porque necesita salida al mar, porque no quiere morir asfixiada y por qué sé yo cuántas otras razones más. Resultado de todo será al fin y a la postre que perderemos Tarapacá, Arica y Tacna, y mientras tanto la guerra continúa y se tiene la persuasión 398
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx