El Perú desde la intimidad

N° 150 Por Correo Chillán, julio 2 /1883 (lunes) Mi querida Teresa: Ayer recibí tus cartas del 19 y 20. Muy amable estuvo don Isidoro Marcelo. 491 No había esperado, ni aun había pensado que fuera a verte y por eso mismo le agradezco tanto más su atención. Ojalá se realicen las esperanzas que te dio respecto a nuestro próximo regreso. Lo que es nosotros no tenemos dato alguno sobre el particular y si nos metemos a conjeturar tanto podemos suponer una cosa como otra. Ayer tuvimos muy buen tiempo y hoy parece que será lo mismo. No hace frío, ni viento y el cielo está un poco nublado. No me dices si estás leyendo a Bécquer. Actualmente Elías y yo estamos leyendo a dúo, siendo siempre él el lector, un folletín de El Ferrocarril titulado Memorias de un Cajero que está muy interesante y que conviene que lean los jóvenes dependientes y negociantes de estos días. Anoche les escribí a las niñitas y a Mañuco y les mando nuevos monos de calcomanía. También le he escrito a Carlos; dirigí la carta a la casilla N° 28 como me encargó y le devuelvo las de Manuel. Mucho sentiré hallarme a mi regreso a Lima sin la familia de la calle de Pobres. En fin, ojalá Manuel haya pensado con toda tranquilidad y juicio antes de decidirse a que se lleve adelante ese proyecto de emigración en masa. Hace algún tiempo que abandoné el estudio del inglés porque a causa del frío no podía estar sentado largo tiempo. Concluí completamente las lecciones del método y naturalmente después de haberlas aprendido bien como las aprendí estaba bastante adelantado. Pero es necesario volver a repasar segunda y tercera vez y voy a volver a hacerlo desde hoy. No dejes de hacerte retratar pronto y de varios modos, como te indiqué en una de mis anteriores. Se despide hasta el miércoles y te abraza 389

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