gallina. Tu C. *** N° 148 Por Correo Chillán, jueves 28 de junio/1883 Mi querida Teresa: Acabo de recibir en este instante, nueve y media de la mañana, tu carta del 16 por el correo. Ayer se desrieló el tren que traía la correspondencia del norte entre Talca y esta ciudad y no llegó hasta las ocho de la noche. Ayer fue día de lluvia y hoy será lo mismo. Ha estado soplando un viento norte bastante recio y es probable que este feo tiempo dure varios días. También acabamos de recibir y leer a la ligera los diarios de Santiago de ayer. Te recomiendo la lectura de la sesión del Senado. Se puede calcular que las sesiones secretas van a ser bien tempestuosas y es probable que algo se trasluzca de lo que pase en ellas. He dormido bien, amanecido sin novedad y aquí me tienes escribiendo cubiertos los pies y las piernas con un pellejo de carnero, para no sentir frío, y oyendo bramar el viento. Pesada está haciéndose esta vida y la incertidumbre de su término es de lo más mortificante que tiene. Seguramente no nos escapamos de completar el año y nos daremos por muy bien servidos, si con un pequeño pico más concluye el cautiverio. Un flaco servicio nos [ha] hecho y ha hecho al país Su Excelencia el Regenerador; pues es probable que sin su revolución la paz no habría presentado las dificultades que ha presentado y haría tiempo que la situación habría mejorado. Ya no tiene remedio lo sucedido, como dice un cantar de jarana, y aguardemos con resignación lo que está por suceder. 386
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