El Perú desde la intimidad

Hasta el miércoles, chola querida. Si tú me extrañas, ¡qué te diré yo! Tengamos un poco de paciencia que pronto estaré con vosotros hasta la consumación de los siglos. A mis tres pollitas y a los dos gallitos muchos cariños. Te abraza Tu M.C. *** N° 107 Por G.R. Chillán, miércoles 18 de abril/1883 Mi querida Teresa: Hoy recibí tu carta del 3 y las dos del 6. Por acá no ha ocurrido novedad. Mi salud continúa en perfecto estado y ni siquiera he tenido un insignificante catarro a pesar del cambio de estación y del friecito que de cuando en cuando estamos sintiendo. Los compañeros también siguen bien, salvo una que otra indisposicioncilla ligera en uno que otro, y hoy hemos sabido que don José Antonio está mucho mejor. Realmente, muy largo va siendo ya el cautiverio y razón tienes para estar aburrida y mortificada; pero debes consolarte con la idea de que no durará mucho más y que es más que probable que antes de dos meses estemos libres en nuestras casas. Sí me ha pasado por la cabeza el pensamiento de tu venida a Chile con los niños; pero he pensado en eso como se piensa en tantas cosas que uno desearía, como se forma unos castillos en el aire, como se acarician ilusiones muy gratas, como he pensado muchas veces en mandarme mudar con todos ustedes a Europa, viajar por sus principales ciudades y establecernos después en la que más nos agradase para vivir allí con las comodidades, la independencia y la tranquilidad que por esos mundos puede proporcionar una buena fortuna. En tu viaje a este lugar con los niños no podría pensarse como cosa posible sino en el caso de que forzosamente tuviera yo que pasar aquí 323

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