El Perú desde la intimidad

Memorias a los suegros, cuñados y primos; cariños a la muchachería y muchos abrazos de Tu M.C. *** N° 97 Por correo Chillán, jueves 29 de marzo/1883 Mi querida Teresa: Son las nueve menos cuarto de la mañana; me acabo de levantar, y aquí me tienes metido en mi bata azul, que ya tiene más lámparas que San Francisco de Paula y que necesita una remonta muy seria. Me acosté a las diez en punto; me dormí a las once más o menos y no recordé hasta las siete y media de la mañana, después de nueve horas de un sueño angelical. El día ha amanecido nublado y lluvioso y es probable que tengamos bastante agua; tendremos, pues, para ir a la fonda que echar mano de los paraguas, cubrirnos con nuestros abrigos y meter los pies en los zapatos de caucho. Fastidiosos son aquí los días de lluvia, principalmente por el mal estado de las calles, que se convierten en verdaderas lagunas y pantanos. No es esta ciertamente la ciudad de Chile que más se distingue por su aseo y espíritu de mejoras locales. Supongo el susto que tendrías con el incendio del teatro. Pobre nuestro viejo Coliseo; pero, en fin, bastante vivió y creo que no hemos perdido gran cosa con él. En el estado de arranquitis 453 que va a quedar el país no será fácil construir un nuevo teatro sólido, cómodo y elegante; sin embargo, si la municipalidad queda a cargo de gente seria y culta no será imposible hacerlo. Hasta hoy no tenemos noticia alguna del Congreso de Arequipa que debe haberse instalado el 15. Estamos deseosísimos de conocer los actos de ese augusto cuerpo y confiamos en que se limitará a aprobar los nombramientos de generales hechos por el gobierno y a sacar el cuerpo 306

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