Mi querida Teresa: Ayer recibí tu carta del 7 por el correo, y respecto a algunas de las cosas que en ella me dices me refiero a la advertencia que te hice en la mía del 14 N° 88. Correa recibió ayer un telegrama del cuico Flores anunciándole que él y Derteano se vienen de Valparaíso el martes y que le prepare alojamiento. No sabemos a qué se deba esa orden del gobierno, porque naturalmente esos dos notables no vienen a residir sino porque así se los ha ordenado la autoridad. Es cierto que ambos fueron a Valparaíso por plazo determinado y que ese plazo ya está vencido; pero, no sé por qué, nos habíamos imaginado que su residencia en el puerto duraría mientras durara el cautiverio. La Patria de Valparaíso publicó un artículo de crónica contra Flores, en que lo pone en una situación bastante ridícula, aparte de lo que lo compromete. Se refiere a una carta que se asegura dirigió el cuico a no sé quién del gobierno de La Paz, diciéndole que los conservadores se pondrían pronto en Chile al frente del gobierno y que él era amigo de ellos, y no sé cuántas otras tonterías más. Me resisto a creer que esa carta sea auténtica, porque no me parece que el diplomático boliviano sea tan camueso como sería necesario para formarse y emitir juicios semejantes. También ha publicado El Estandarte Católico la relación de un corresponsal que habló con los notables peruanos en Concepción y Chillán, la cual me parece verdadera en todas sus partes o casi todas, salvo si que el corresponsal no habló con los notables, sino con uno solo y único, con el invicto Andrés Avelino Aramburú, y creo que hay alguna diferencia entre las opiniones y juicios de uno, aun cuando ese sea Aramburú, y las opiniones y juicios de diez, doce o quince. Muy conveniente ha sido para nosotros que el tal don Avelino haya tenido la felicidad de regresar a su tierra y a su hogar. Por lo demás nada ha ocurrido de particular. Mi salud sigue sin alteración. Los amagos de reumatismo que se habían presentado han desaparecido, y con el régimen y cuidado que observo no temo enfermarme. No dejes de hacer bastante ejercicio; si es posible por la mañana y por la noche. Debes andar no con ese paso de mi suegra, sino al redoblado. 295
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx