El Perú desde la intimidad

Nuevas esperanzas de próxima paz y pronto regreso. Uno de los compañeros que está en Valparaíso escribió hace dos días a otro de aquí comunicándole importantes y buenas noticias, no conjeturas o suposiciones sino hechos que asegura como positivos y evidentes. Dice que Mr. Partridge escribió a García Calderón anunciándole que ya estaba resuelta, convenida y arreglada la acción conjunta de los gobiernos de EE.UU., Inglaterra, Francia, Alemania e Italia para poner término a la guerra del Pacífico,441 y advirtiéndole que no aceptara la mediación ofrecida por Mr. Logan, porque su gobierno había desaprobado la conducta de ese bribón. Mañana debe llegar a Valparaíso Viviani, el ministro de Italia en Lima; hace días que en un telegrama de Iquique que publicaron los diarios se dijo que ese diplomático había llegado a ese puerto de paso para Santiago, a donde lo traían importantísimos asuntos. En la carta a que me refiero se supone, y es muy natural suposición, que la venida de Viviani se relaciona con esa acción conjunta de las potencias nombradas, y aun tal vez tiene por objeto iniciarla. Pero, en fin, esto no es más que una conjetura, que puede realizarse o no. Lo que sí no es conjetura sino un hecho cierto, una cosa resuelta, es la intervención, mediación, o como quiera llamársele de esas potencias; con este carácter nos ha dado la noticia el amigo a que aludo, quien a su vez dice la fuente de donde ha tomado la noticia, la cual es nada menos que la carta de Mr. Partridge a García Calderón. No es natural suponer que se violente el sentido de lo que exprese esa carta; que se considere como hechos realizados lo que todavía no es sino esfuerzo, plan o propósito, y en una palabra, que se hayan formado nuestros compañeros de Valparaíso juicios tan falsos como sería preciso que se hubiesen formado para que no fuese cierto y positivo lo que consideran y nos comunican como tal. Siendo cierta la resolución de esas grandes potencias de terciar en nuestra cuestión para ponerle término, la paz tiene que ser pronto un hecho. Ante una acción semejante no valen las chicanerías, los pretextos, las arrogancias, engreimientos y quijoterías que se han empleado hasta hoy por este gobierno. Por supuesto que nosotros tampoco podremos pretender no salir perdiendo ni una pulgada de territorio. Precisamente las potencias europeas se habrán decidido a intervenir 281

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