El Perú desde la intimidad

Mis afectuosos recuerdos a don Pepito, don Mañuco y hermanas. Saluda a la gente menuda. Tu M.C. *** N° 65 Por Correo Chillán, jueves 1° de febrero/1883 Mi querida Teresa: ¿Cómo has amanecido?; yo bien para servirte, no hay novedad. Me he levantado a las 7 y ½ y después del té y el cigarrillo de ordenanza me puse a la tarea de escribir a los muchachos y a la mujer. Como ya te he dicho antes, escribir y recibir nuestras cartas es para nosotros los notables desterrados nuestra ocupación principal y más grata; más que eso nuestra preocupación, nuestra distracción y nuestro consuelo. Esta historia de la calcomanía nos ha entretenido bastante y Correa se ha aficionado a ella de tal modo, que gran parte del día, y a veces hasta la una de la noche, está ocupadísimo trasplantando esas figurillas; se ha vuelto un verdadero calcomaníaco. Hoy les mando a los muchachos algunas figuras dentro de sus cartas; las he distribuido sin orden y tú distribúyeselas. Será bueno que les compres un álbum para que peguen en él todas esas figuras que les he mandado. Carmen y el Coco podrán hacer muy bien esa operación. ¿En qué ha quedado el encargo de los sombreros que hizo Carlos? ¿No has recibido el que mandó como muestra y las medallitas que envió Clotilde? Cuando veas a Francisco dile lo que ha ocurrido para que cuando él le escriba a Clotilde le haga saber que las tales medallas y el tal sombrero de Carlos no han llegado, ni se tiene noticias de ellos; si, como creo, es eso lo que ha sucedido. Hasta el domingo. Te abraza tu 254

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx