N° 43 Por Correo Chillán, lunes 25 de diciembre 1882 Mi querida Teresa: Ayer recibí tu carta del 13. Las buenas noticias que contiene de la salud del Coco y demás gente menuda han llegado oportunamente para pasar tan buena pascua y con el espíritu tan tranquilo como es posible en las presentes y no muy brillantes circunstancias. No creas que me olvidé enteramente del día 14 de este mes; me acordé bastante del acontecimiento histórico que representa y pensé que si hubiera estado en Lima habrías echado la casa por la ventana, como lo has hecho en años anteriores. 406 También me fijé hace tiempo en que había cometido una segunda equivocación en la numeración de las cartas. Dispénsame. En uno de los números del Mercurio, que te remito, se publica una correspondencia de Lima al New York Herald en que se habla del matrimonio de Manuelita Miranda como de un acontecimiento muy notable en nuestra sociedad y se dice de la novia que es muy rica, lo que puede ser cierto, y de gran belleza, lo que también debe ser cierto. Dice también que el novio favorecido es tan gallardo y arrogante como el novio destituido. No echaré en saco roto tu encargo de que me haga retratar y voy a informarme si hay aquí un fotógrafo; creo que sí hay y tan pronto como me pase este moquillo, que todavía no ha desaparecido por completo, nos haremos pues retratar. Me dices que ibas a hacer que el domingo se retratasen las tres niñitas, ¿y por qué no el Mañuco? Mejor habría sido los cuatro de una vez y mucho mejor los cinco incluyendo a la gallina; pero ya que a ésta no le es posible por el momento por circunstancia pasajera, vengan siquiera las fotografías de los cuatro pollos y la de la madre vendrá cuando haya pasado esa circunstancia. Dile a la suegra que le deseo muy felices pascuas, lo mismo que al suegro, cuñados, etc. ¿Qué es de la tía Dolores? ¿Por fin se casó o no se casó? Dile que siempre le mando memorias. 221
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