El Perú desde la intimidad

Cuando leo en los diarios lo que está pasando en Ica y Cañete con los montoneros me acuerdo mucho de Pancho y supongo que en la actualidad no volvería a la hacienda por todo el oro del mundo, y después de todo tiene razón, porque la vida no está por cierto muy segura en esos lugares. Dile a Nicanor que no se olvide de los encargos que le hice en mi carta; que no deje de entregar a Castillo con toda regularidad copias de las cartas que manda López y demás documentos relativos al ferrocarril de Eten. Muchas cosas a los suegros, cuñados, cuñadas, abadesa y etc. Cariños para los niños y para ti. Tu M.C. *** N° 12 Por G.R. Angol, sábado 28 de octubre/1882 Mi querida Teresa: El jueves por la noche recibí juntas tus dos cartas del 11 y 14 y no sé de qué haya dependido el retardo con que la primera ha llegado a mis manos. Me alegro que las niñitas y don Mañuco estuviesen ya en estado de salir a pasearse y me he impuesto con mucho gusto de lo que me dices respecto a la salud de ese caballero. ¿Con que tenemos negrita cocinera en casa? Hágase la voluntad de Dios y puesto que tus tiempos son de calamidades recibamos ésa con la paciencia y resignación que las otras que nos están lloviendo. Sí me acuerdo de la negrita Micaela que es un dije y muy preciosa y me imagino los beafsteks que hará igualitos a la cara de tu amigo aquel Idiáquez de los preciosos efectos y gran cantor en la guitarra. Tal vez no sería imposible que consiguieras a esa mama Manonga de Pedro Gastañeta, que como sabes es mujer formal y muy buena cocinera. Habla con Pedro y a mi nombre dile que ponga empeño de su parte para que venga a casa y ofrécele su cuarto y algunas ventajas que la animen. 177

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