El Perú desde la intimidad

Recuerdos a todos, muchos cariños a los muchachos y tú recíbelos de tu M.C. *** N° 2 Angol, domingo 8 de octubre 1882 Mi querida Teresa: Cumpliendo con mi propósito de dirigirte dos cartas por cada vapor te mando ésta por el correo habiéndote escrito ayer la N° 1 por el conducto de costumbre. En ella te acuso recibo de la tuya del 23 en la que, lo mismo que en las anteriores, te quejas de no recibir las mías, cosa que no sé de qué dependa, pues desde que llegamos a este lugar te he escrito con regularidad y no recuerdo que haya pasado una semana en que no lo haya hecho dos veces. Espero que con este sistema de mandarte dos cartas, una por el correo y la otra por el conducto ordinario, no dejarás de recibir alguna por cada vapor. La salud de todos los notables es excelente por lo general, y lo que es la mía no me deja que desear. De don José Antonio García no tenemos noticias hace muchos días, y no sabemos a qué atribuir su silencio. De las negociaciones de paz no tenemos conocimiento sino por lo que dicen los periódicos, los cuales han asegurado que las conferencias habían quedado definitivamente rotas, y que García Calderón debía venir a Angol a hacer compañía a los notables. Parece que en efecto algo de eso ha habido; pero que últimamente se ha suspendido o aplazado la traslación a este lugar de García Calderón por no sé qué especie de gestión del ministro americano. De todos modos, lo probable es que no se llegue a arreglo alguno, y que las cosas continúen en el mismo estado en que hoy se hallan. Naturalmente nuestro regreso al Perú está muy lejano; pues no haciéndose la paz no veo qué circunstancia podría decidir a este gobierno para ponernos en libertad. 165

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