El Perú desde la intimidad

doctor y don Agustín Toro. 355 Muchos cariños a mis cuatro muchachitos y recíbelos de tu M.C. *** Angol, sábado, setiembre 30/1882 Mi querida Teresa: El 28 recibí tu carta del 16. Respecto a las mías te repito lo que te dije en mi anterior: que te he dirigido dos por semana por conducto de la casa de Graham Rowe con excepción de dos, que envié por el de la autoridad de este lugar. No me explico por lo tanto cómo es que estabas tantos días sin recibir ninguna. Provendrá tal vez eso de retardos en el correo de aquí a Valparaíso. Conducto más expedito y más seguro que esa casa no tengo, y cuanto puedo hacer es recomendarle a Macandrew356 que dé curso inmediato a mis comunicaciones, a pesar de que él me ha escrito asegurándome que todas mis cartas las envía inmediatamente, así como me envía las que recibe de Lima. El vapor que debe llevar no sale de Valparaíso hasta el miércoles y mañana es el día de despachar aquí el correo correspondiente; pero me he anticipado a escribir por si acaso el atraso en el recibo de las anteriores ha dependido de haber puesto tarde aquí nuestras cartas en el correo. Todos seguimos bien de salud. El tiempo ha cambiado completamente; ya no se siente nada de frío y más bien hay momentos de muy regular calor. A propósito de esto, ¿qué ha motivado el viaje de Manuel a Guayaquil? Ese es un lugar muy insalubre y precisamente la estación actual es la peor; pocos son los extranjeros que se escapan de las fiebres malignas y Manuel, que es un poco delicado y propenso a tercianas, está muy expuesto a enfermarse. Yo iría a cualquier rincón del mundo, a los infiernos antes que a Guayaquil. En fin, ya está allá y confiemos en que nada le sucederá. Mucho me preocupa el pobre Boza, y no sé cómo saldrá de la difícil situación en que lo ha colocado el cupo que le han impuesto: no sé lo que 161

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