más direccionada, dura, por lo que las sombras que produce son más fuertes y marcadas. Tras ser encendidas, estas luminarias alcanzan altas temperaturas; por ello se debe tener mucho cuidado al manipularlas para evitar accidentes y no moverlas hasta que se hayan apagado y enfriado para que no se fundan, pues sus filamentos son muy delicados cuando están encendidas. Estas unidades deben permanecer encendidas solo cuando se está grabando la escena y apagarlas en cuanto se termine o se produzca una pausa, ya que, además de su corta vida, generan bastante calor en el set (2011, p. 92). Cuando se realiza una grabación en exteriores, el camarógrafo debe percatarse de la luz que penetra por el lente para captar y recrear la realidad de una situación. Si se graba en un lugar cerrado que no es un estudio, una lámpara en la habitación puede ayudar a iluminar el fondo — para conseguir profundidad— y completar las sombras en el rostro de una persona, con lo cual se añade riqueza visual. La luz natural de una ventana podría servir para iluminar al entrevistado o al reportero, con lo que se evitaría composiciones planas. Incluso los postes de luz de una calle dan una sensación de profundidad cuando se graba de noche. Como se trata de noticias, lo aconsejable es aprovechar la luz que ya existe en el lugar donde se informa algún hecho y agregar apenas la iluminación indispensable para mantener la naturalidad de las imágenes. Si se trata de una transmisión o grabación en un estudio de televisión, es necesario tomar en cuenta la luz que recae sobre la escena que deseamos transmitir. De esta manera, se debe considerar la iluminación de frente, las luces del fondo, las luces para los protagonistas de la escena, obligando a duplicar la luz directa, indirecta y refleja que normalmente vemos alrededor de nosotros. Variadas fuentes de luz y diversos tipos de instrumento de iluminación proporcionarán distintas calidades de luz. Resulta necesario tomar también en cuenta que cada fuente de luz tiene diferente temperatura de color. Por lo general, las personas no se percatan de ello, pero las cámaras registran esta diferencia si no son ajustadas adecuadamente para adaptarse a las diferentes fuentes de luz. El desequilibrio de color en una cámara puede hacer que, luego, a la hora de reproducir una escena, aparezca demasiado azul o roja. La luz natural contiene más azul, mientras que la de una lámpara posee más rojo o la de fluorescente tiende al verde. Para comparar y medir estas diferencias se usa un sistema que mide el color por su temperatura, es decir, la temperatura a la cual un objeto 80
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