renunciar al club. Incapaces de pagar boletos de avión o de empresas de transporte terrestre, la dirigencia enviaba a los jugadores en camionetas o buses envejecidos. La queja se hizo pública cuando varios jugadores del club y su médico sufrieron intoxicación por inhalar monóxido de carbono en el trayecto Cusco-Arequipa, debido a deficiencias en el bus que los transportaba. Pero el caso más conocido llegó en 1975 con la huelga que organizaron los jugadores de Universitario debido un retraso de mes y medio en el pago de sus salarios; demandaban además la renuncia de la junta directiva del club. Informaron la decisión en un comunicado público firmado por veinte jugadores del club, incluyendo a sus principales figuras: Oswaldo «Cachito» Ramírez, Eleazar Soria, Juan José Oré, Ottorino Sartor, Rubén Díaz, Héctor Chumpitaz y Juan Carlos Oblitas46. A diferencia de los jugadores de otros clubes, los jugadores de Universitario fueron recibidos por el general FAP Dante Poggi, ministro de Trabajo, quien organizó una reunión para solucionar el reclamo47, pero sin éxito. La huelga de jugadores se prolongó hasta setiembre. Así, la falta de entrenamiento les pasó factura a en su primer partido ante el Juan Aurich, pues la U perdió 61 —uno de los peores resultados en su historia, solo superado por el 9-1 ante su histórico rival, Alianza Lima, en 1949—. Las malas condiciones con que se trataba a los jugadores se debían, parcialmente, a la baja recaudación por taquilla. Por ello, el INRED saboteó sistemáticamente a los clubes, lo que implicó cortar los canales de recaudación que tenían. En 1975, la institución dictaminó que todos los partidos debían jugarse a partir de las 6 p.m., sin tomar en cuenta que solo dos estadios a nivel nacional contaban con iluminación artificial. También se intervinieron los diarios, los que visibilizaban al deporte amateur y daban mala publicidad al fútbol profesional. Al iniciar 1975 se consideraba que solo había cuatro clubes en condiciones de desarrollar la práctica deportiva profesional: Alianza Lima, Universitario, Defensor Lima y Sporting Cristal. Otros cuatro estaban al borde de la quiebra: Deportivo Municipal, Carlos Manucci, Mariano Melgar y el Colegio Nacional de Iquitos (CNI). Ante este panorama, los jugadores decidieron organizarse para defender sus derechos e identificar fuentes alternas de financiamiento, como la publicidad. Fue así que en 1974 se fundó la Agremiación de Futbolistas Profesionales del Perú48, con el objetivo de velar por los derechos de los jugadores y mejorar los ingresos. Su primer presidente fue Oswaldo «Cachito» Ramírez, por 90
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