CAPÍTULO 2 ENTRE CABALLEROS Y GENERALES: EL CAMPO DEL FÚTBOL PROFESIONAL DURANTE EL GOBIERNO REVOLUCIONARIO DE LAS FUERZAS ARMADAS Muy bien la Federación correcta la policía el árbitro, de valía y acertada la expulsión. Triunfal, nuestra selección. Nicomedes Santa Cruz, «A la Selección Peruana» Nicomedes Santa Cruz escribió las décimas mostradas inspirado en los buenos resultados futbolísticos nacionales. Desde 1969 hasta 1982, el Perú experimentó tanto el auge como la caída de fútbol profesional. Particularmente, la década de 1970 es recordada por los aficionados como un periodo sobresaliente: la selección clasificó a dos de los tres mundiales organizados en ese periodo (México 70 y Argentina 78) y llegó hasta cuartos de final en ambos. Asimismo, campeonó en la Copa América de 1975 y llegó al tercer lugar en la de 1979. Además, de las ocho veces en las que un club peruano llegó a las fases finales de la Copa Libertadores, seis ocurrieron durante los años setenta. Sin embargo, a pesar de los éxitos deportivos internacionales, a nivel nacional los clubes atravesaban una serie de problemas. Enfrentaban crisis económicas y operaban bajo condiciones deleznables, con jugadores impagos, sin equipamiento adecuado e inclusive sin recursos para movilizarse. Para entender esta paradoja proponemos el siguiente argumento: el proyecto político deportivo emprendido por el Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas (GRFA) cambió las condiciones que organizaban el fútbol profesional, lo cual generó respuestas de adaptación y resistencia por parte de las dirigencias deportivas. El encuentro entre ambas dinámicas en el ámbito interno debilitó aún más la institucionalidad deportiva que entró en crisis en la década de 1980, aunque esta vez sin éxitos deportivos, como veremos en el capítulo 3. 60
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