El otro partido

la elaboración de un plan de inversiones para la construcción de locales sociales y/o canchas en las federaciones departamentales (2015, pp. 47-48). En ese sentido, podemos señalar que la FPF parece haber construido un sistema clientelar similar al de la FIFA. De igual manera que en el ente mundial, la federación peruana institucionalizó un sistema de prebendas y favores a cambio de votos. Como ha señalado el periodista Juan Carlos Ortecho (2014), la perpetuación del poder, en el caso de la FPF, estaba basada en el control de los votos, de manera similar al mecanismo FIFA. La precariedad económica en la que subsisten algunos clubes hace que dependan del apoyo central de la FFP para mantener sus ligas, con lo cual se reproduce a escala nacional el rol de la FIFA a escala global (Kahhat, 2015). Así pues, puede entenderse lo señalado por el politólogo argentino Guillermo O’Donnell: «las reglas formales sobre cómo las instituciones políticas y administrativas supuestamente funcionan son una guía muy pobre respecto a lo que realmente sucede en ellas» (1996, p. 40). Esto será claro en el caso del fútbol, cuyas organizaciones pueden contar con estatutos y formas de gobierno «democráticas», pero lo que sucede realmente es algo muy distinto a lo planteado en el papel. 8. SOBRE LOS CLUBES DE FÚTBOL Los clubes de fútbol profesional continuaron en crisis durante la década de 1990. Dicho deporte se siguió manejando bajo un sistema del «presupuesto servilleta», mediante el cual se programaban los gastos a partir de estimar los ingresos de los partidos más importantes que se disputarían en el año. Así, al final de año, si el presupuesto no alcanzaba se recurría a los mecenas del equipo para equilibrarlo199. Como señaló un ex dirigente deportivo: La primera vez que yo vi hacer un presupuesto en Alianza fue en una servilleta. Hicieron una cruz, debe y haber, «¿qué tenemos en haber?: derechos de admisión, un millón, eh, cómo se llama eso, pecho, 500, eh, asistencia este año, un millón, ya, tengo dos millones y medio, ya, vamos a hacer el equipo. Qué, no sé cuántos, tres millones. No, no te preocupes, con este medio campo que tenemos, una maravilla, este medio campo, la gente va a venir al estadio, vamos a, y, por último, ya vemos qué hacemos. Empieza el año, la televisión dijo no, son 800. El pecho dijo 300. No van a ir al estadio. Eso se convirtió en un millón y medio y esto de tres pasó a ser cinco» (entrevista a ex dirigente de Alianza Lima, 28 de abril de 2016). 202

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