El otro partido

Cuando en 1980 los dirigentes de los clubes disputan entre sí el control de la FPF y de la ADFP, el patrimonialismo es el terreno sobre el que se desarrolla la disputa de caudillos sin que existan propuestas o proyectos deportivos que orienten la acción de gobierno. El desorden agravado por la crisis económica y política provocada por la pésima gestión de los gobiernos de esta década creó las condiciones para que en los años noventa el fútbol profesional sea cooptado por un nuevo orden jerárquico internacional a través de sus aliados locales. ORGANIZACIÓN DEL LIBRO La lectura que propone este libro se despliega en cuatro momentos históricos significativos de la relación entre futbol y política en el siglo XX peruano, los cuales corresponden a los capítulos que lo conforman. El capítulo 1 explora los orígenes del fútbol peruano (1890-1930), en el contexto de la República Aristocrática, en la cual los deportes son parte de un proyecto político promovido por las élites e implementado por Augusto B. Leguía. En aquel entonces se postulaba que el deporte era uno de los instrumentos claves para tratar de crear un hombre nuevo (patriótico, trabajador y disciplinado), apto para los desafíos de la sociedad moderna. Es a través de las prácticas patrimonialistas de las autoridades políticas y dirigentes deportivos que se implementa este proyecto deportivo y se construyen las bases institucionales del fútbol peruano. Este proceso, sin embargo, no estará exento de disputas y conflictos entre los «caballeros» de las élites y las emergentes dirigencias de los clubes populares, que impiden un desarrollo sostenido de los deportes. En suma, proyecto político deportivo y patrimonialismo van de la mano y se refuerzan mutuamente. El capítulo 2 muestra cómo, en el contexto del GRFA (1968-1979), la forma patrimonialista de gestionar el fútbol es puesta en cuestión por un nuevo proyecto político que quiebra el poder de la oligarquía y promueve, desde el Estado, la práctica popular y masiva del deporte. Este proyecto reformista militar también buscaba, a través del deporte, promover el nacionalismo y el apoyo popular a un conjunto reformas estructurales. Para ello, se ensayaron nuevas formas institucionales de gobierno deportivo y emergieron nuevos actores que, desde Lima y las provincias, colisionaron con las dirigencias herederas del orden anterior. Se genera, de 20

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx