El otro partido

la democracia liberal y, más bien, ha sido activo promotor del clientelismo, el neopopulismo y el neoconservadurismo (Drinot, 2017). Tenemos, por tanto, una camarilla de actores asociados que asumen una función del Estado, aunque no porten derechos privados ni necesariamente operen bajo la lógica del mercado. Es decir, una relación social que se caracteriza por la participación de un conjunto de actores (los socios) cuyas acciones se limitan por condiciones específicas (las que establece la FIFA). Estamos ante lo que Weber (1974) denominaría una «relación cerrada»: aquella que por sus reglas limita y excluye la participación según el sentido de la acción. Esta relación es la base del proceso de «apropiación», definido como el monopolio de oportunidades en el contexto de una relación cerrada; es decir, cuando una persona o grupo controla el acceso a un recurso, de manera que otros tengan que contraprestar alguna retribución para acceder a él. La FPF, sometida a las condiciones que establece la FIFA para manejar el campo del fútbol profesional a nivel global que excluye la intervención del Estado, controla el acceso al fútbol a través de mecanismos formales e informales, así como el acceso de sus socios a los beneficios de la FIFA mediante una dinámica clientelar de contraprestación de recursos por votos. Lo mismo, con el acceso televisivo al fútbol, a partir de la venta de derechos de transmisión y, desde aquí, maneja indirectamente el acceso de las audiencias. Controla también las posibilidades de modificar el fútbol a través de diferentes productos y servicios. Antes que una dinámica privatizadora, estamos ante la dominación que ejerce bajo la figura de una garita de control de la que depende quiénes acceden al fútbol profesional y en qué condiciones. Este tipo de apropiación es también un ejercicio de poder. 3. EL AUSENTE PROYECTO POLÍTICO DEPORTIVO DEL FUJIMORISMO En el proyecto neoliberal de Fujimori el deporte no tuvo la importancia que sí tuvo, por ejemplo, en los gobiernos de Leguía (1919-1930) y Velasco Alvarado (1968-1975). Durante los años ochenta, aunque se abandonó la idea de proyecto deportivo, sí se mantuvo la idea general de que el Estado podía intervenir en asuntos del deporte, como se evidencia con la mediación del IPD para solucionar las fricciones entre la asociación y la federación. Sin embargo, durante la década de 1990 se perdió 185

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx