El otro partido

controversia, pero con su ausencia ya no había quien pudiera defenderlos. En 1988, la CSF vetó al estadio de Matute para jugar partidos oficiales debido a los acontecimientos violentos en el partido de Alianza Lima contra Sport Recife por la Copa Libertadores170. Es altamente probable que Lito Salinas hubiera encontrado algún tipo de sanción no muy drástica para los íntimos, su club de origen. La pérdida de influencia se hizo evidente en la Copa Libertadores de 1989, e incluso llevó a enfrentamientos entre Lito Salinas y Cachito Ramírez, quien se desempeñaba como vocal de la CSF. Aquel año, los clubes Universitario de Deportes y Sporting Cristal tuvieron muy buenas actuaciones en la copa: Universitario logró superar a Boca Juniors (1-0) y a Racing (2-1) de Argentina en los partidos que se jugaron en Lima. Por su parte, Cristal ganó a Boca Juniors (1-0) en Lima y luego cayó ante Racing (2-1). En los partidos de vuelta en Argentina, Universitario perdió contra ambos equipos argentinos; pero la controversia vino en los partidos de Sporting Cristal. El árbitro chileno Sergio Vásquez habría cobrado un gol en off side y dos penales a favor del Boca Juniors y expulsó a dos jugadores del Cristal —que cayó 4-3 frente a los argentinos—. Luego de ese dudoso arbitraje, se volvieron a asignar los mismos réferis para su encuentro con Racing. Sporting Cristal elevó un pedido a la CSF para que cambiara de árbitros pero, según los medios de prensa, dicha entidad se puso la camiseta argentina y desestimó la petición171. Este hecho desató una discusión pública entre Salinas y Cachito Ramírez. Salinas lo acusó de estar siendo utilizado por la CSF para avalar situaciones anómalas, al dejarse «pisotear» y permitir atropellos contra equipos que no eran las figuras centrales, como los nuestros. De acuerdo con sus palabras, el Perú «ha perdido peso y ya no se nos consulta nada». En respuesta, Ramírez señaló que Salinas había manejado los arbitrajes a favor de equipos peruanos y de otros países durante su administración. Se limitó a indicar que enviaría el video del partido de Cristal-Boca para el análisis de la CSF. El sistema de favores no había cambiado, pero el Perú ya no tenía un pie dentro del tablero de juego. Otros países sufrieron también con la salida de Salinas; Chile hizo público su pedido de reponer al dirigente peruano a su antiguo puesto172. Los dirigentes chilenos entraron en diálogo con las federaciones de Perú (Josué Grande) y Colombia (León Londoño), luego del escandaloso partido supuestamente arreglado entre el Sol de América y el Olimpia (ambos de Paraguay), contienda que terminó con un 5-4 que elimino al 162

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