El otro partido

Finalmente, más allá de las agendas que impulsaron, los dirigentes deportivos que se forjaron desde fines de la década de 1960 y decisivamente en los años setenta se convertirían, en ese periodo o más adelante, en importantes líderes de la organización del fútbol profesional. Así pues, los clubes tradicionales disputarían al Estado el control de la FPF, mientras que los clubes emergentes tratarían de defender con uñas y dientes el espacio conquistado en la ANFP. En algunos casos, este liderazgo perduraría inclusive hasta los años noventa. En efecto, la década de 1970 puede ser considerada, en ese sentido, una «etapa dorada» para la dirigencia deportiva. Una etapa que, lamentablemente, no logró mantener su brillo porque no supo liberarse del patrimonialismo con el cual aprendió a pensar el fútbol. 119

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx