El libro entre los hijos de Atahualpa : la experiencia de la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca
81 problema nacional me parece irresoluble por falta de virilidad espiritual; pero creo que se debe lu- char por el porvenir y crear una fe que no tene- mos. Creo más útil la verdad que condena el pre- sente, que la prudencia que salva lo actual a costa siempre de lo venidero. Ésta no es una cuestión de cultura —se puede ser muy culto y respetar lo ficticio y lo inmoral— sino de conciencia. La con- ciencia es anterior al alfabeto y al pan. Pasa que mientras nosotros podemos estar bregando por un cultivo goteante de la ética, los llamados medios masivos nos descargan cotidianamente una borrasca in- moral e impiadosa. Es como si hubiera el propósito de deshonestizarnos. El periodista peruano Marco Aurelio Denegri decía que, dado el derecho de poder hacer todo aquello que la legislación no impide, «no hay ninguna ley que prohíba embrutecer a la gente; la persona que en un programa televisivo está esparciendo basura no está cometiendo ningún delito». Esto ocasionaría una aparente felicidad reclinada en los llamados cuatro ismos de la era digital: el inmediatis- mo, el fragmentarismo, el superficialismo y el facilismo. Tal vez habría que agregarle el ignorantismo. Todo me- nos la riesgosa postura del auténtico lector en do mayor: apasionado, comprometido, enraizado y decidido.
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