El libro entre los hijos de Atahualpa : la experiencia de la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca

39 los nuevos brotes que de estas semillas germinaban: su Programa de Salud, por ejemplo, promueve el acom- pañamiento a los niños llamados «discapacitados» (pa- labra con la que estamos en completo desacuerdo), en su propio contexto y familia, como pilares básicos de la vida comunitaria. Y la urgencia de proteger las mon- tañas sagradas, reconocer las raíces de nuestra cultura y rescatar la imagen tanto como la palabra, nos llevó a la formación del Grupo de Estudios de la Prehistoria Andina —concentrado ahora en la investigación y en la recuperación del arte rupestre en los cerros tutelares de nuestras comunidades—. Para seguir andando Es probable que la voz de las comunidades en el cam- po haya logrado sobrevivir no por lo que hemos hecho sino, seguramente, a pesar de lo que hemos hecho. O por lo que no hemos hecho. Pero eso no elude la res- ponsabilidad pública de quienes tienen la facultad de acompañar estos empeños. No es justo ni viable que desde afuera sigan viéndose las capacidades de las poblaciones primordiales como relictos del atraso, como supersticiones agónicas o ex- centricidades destinadas a la sección de lo no reciclable.

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