El libro entre los hijos de Atahualpa : la experiencia de la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca

31 campesinas, su escandalosa desprotección y un ultraje que no ha cesado en las últimas cinco centurias. Y este vilipendio tendiente al desarraigo se da de las maneras más soterradas o burdas, desde los más diversos canales o formas, desde las más autocomplacientes razo- nes hasta las más discriminatorias justificaciones. En este preciso momento, para citar un caso, uno revisa el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española y allí nos informan sobre las derivaciones de la palabra indio o india , a saber: indio de carga es «el que en las Indias Occidentales conducía de una parte a otra las cargas, supliendo la carencia de otros medios de transporte». También nos dice que Caer de indio significa «Caer en un engaño por ingenuo», así como Hacer el indio es una «expresión coloquial de divertirse o divertir a los demás con travesuras o bromas. Hacer algo desacertado y perjudicial para quien lo hace». O la expresión ¿Somos indios? es también coloquial «para reconvenir a alguien cuando quiere engañar o cree que no le entienden lo que dice». El mismo diccionario también nos aclara que la pala- bra Campesino , en su cuarta acepción, significa: «Silves- tre, espontáneo, inculto»; que el diminutivo Salvajino , de la palabra Salvaje , es «Dicho de un animal: que no es doméstico. Dicho de una persona: natural de un país sin cultura».

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