El libro de las maravillas - Cuentos de Tanglewood
drá ilustraciones, espero, que encargará a Bi- llings, y los ofrecerá al mundo con los mejores auspicios, a través de su editorial Ticknor & Co. Dentro de unos cinco meses, ¡el mundo me tendrá sin duda por una de las luminarias de nuestra época! -¡Pobrecito! -dijo Siempreviva, medio para sí misma-. ¡Qué decepción le aguarda! Bajaron un poco más. Bruin empezó a ladrar y le respondió el grave guau, guau del respeta- ble Ben. No tardaron en ver al buen perro ve- lando por Mimosa, Arándano, Zanahoria y Flor de Limón. Estos pequeñuelos, ya repuestos de la fatiga, se habían puesto a buscar frutos de gaulteria y ahora corrían por la cuesta para re- cibir a sus compañeros. Finalmente reunidos, pasaron por el huerto de Luther Butler y vol- vieron a Tanglewood. CUENTOS DE TANGLEWOOD
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