El libro de las maravillas - Cuentos de Tanglewood

INTRODUCCIÓN A “LA QUIMERA” Monte arriba, por la ladera cubierta de bos- que, iban Eustace Bright y sus compañeros. Los árboles no estaban aún completamente cubiertos de hojas, pero ya tenían bastantes para dar una sombra ligera, mientras que el sol los inundaba de luz verde. Había rocas cu- biertas de musgo, medio escondidas entre las pardas hojas secas; había troncos de árbol casi podridos, tumbados a lo largo, en el mismo sitio en que se habían derrumbado; había ar- bustos secos arrancados de raíz por los vientos de invierno y que estaban desparramados por el suelo. Pero, aunque todas esas cosas pare- cían viejas, el aspecto del bosque era de vida nueva; por allí donde se mirase se encontraba algo fresco y verde que estaba brotando, pre- parándose rápidamente para el verano. Por fin la gente joven alcanzó el límite superior del bosque y los excursionistas llegaron casi a la misma cumbre de la montaña. No era un pico ni una gran cima redondeada, sino una

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