El imperio inka
atribuido a dicho soberano, luego de su victoria sobre el pueblo sora, había sido compuesto en lengua aimara, idioma hasta entonces oficial, pero que luego, con Tupac Inca Yupanqui en adelante, será reemplazado en su función de lengua de la administración del pujante imperio. De esta manera, los sucesores del inca conquistador, bilingües en principio, irán sustituyendo su lengua por el quechua, al que remodelarán de acuerdo con sus hábitos articulatorios propios del aimara materno (desde entonces el registro de glotalizadas y aspiradas del dialecto cuzqueño), para difundirlo después. Ahora bien, no debe sorprender que la hipótesis propuesta fuera cuestionada por algunos historiadores y arqueólogos (Zuidema, 1977, p. 48; Duviols, 1979,
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx