El imperio inka
entonces reanalizados y adaptados al aimara local, y que en opinión de todo lego bastaban para que fueran atribuidos a un «lenguaje particular», de uso exclusivo de la casta conquistadora. Por lo demás, en otro lugar (Cerrón- Palomino, 2011a, § 6.3) hemos tratado de interpretar los contactos sugeridos entre los pueblos postiahuanaquenses y los del valle del Cuzco, tal como se desprenden de los trabajos arqueológicos realizados en esta última región por Bauer (2008, cap. 8; ver también Hiltunen & McEwan, 2004, pp. 245- 246; McEwan, Gibaja & Chatfield, 2005, p. 266) y por Pärssinen (2005, p. VI) en la región del Titicaca. Ello conduce a este autor a concluir señalando que
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx