El imperio inka

ver, que él se les mostraría en un alto cerro de los que cercan aquel valle del Cuzco (Cobo, [1653]1956, pp. XII, III, 62). Del pasaje citado, una vez desbrozado de los oropeles retóricos propios de la narrativa oral, interesa destacar por lo menos cuatro elementos de vital importancia para nuestra argumentación. El primero tiene que ver con el advenimiento, procedente de la laguna de Titicaca, de los futuros instauradores de la dinastía de gobernantes de la comarca invadida; el segundo, que los integrantes del séquito, comenzando por su jefe y guía, se decían llamar <incas>; en tercer lugar, que el líder respondía al nombre de <Manco Cápac>; y, finalmente, que el mencionado caudillo, lejos de ser un paladín surgido de la plebe, se

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