El imperio inka
y las andas en sí estaban envueltas en una tela gruesa de lana para que no lo vieran los vasallos. Esta naturaleza del rey se mantenía incluso después de su muerte, cuando, como se sabe, su cadáver era momificado y tratado como algo sacrosanto (Pizarro, 1986). Fue así como el rey inca «divino» se ocultaba a la sombra del rey inca «histórico». Este último, según hemos observado, se logró establecer como genealogía histórica gracias a los esfuerzos de los nobles inca en la ciudad colonial de Cuzco. Aun así, los incas se convirtieron en un objeto de aspiración para aquellos que no estaban relacionados con ellos. El inca parece haberse transfigurado en un depósito de cierto tipo de majestuosidad. Si todo esto fuese así, sin embargo, ¿cómo fue
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx