El imperio inka

Sancho Panza sobre una mula y vestido de manera graciosa. Eran representaciones completamente naturales de los personajes principales de la obra maestra de Miguel de Cervantes, que había salido a luz apenas dos años antes en España, y la entrada del protagonista «dio grandisimo gusto de verle» (Rodríguez Marín, 1947, pp. 586-596; Cummins, 2005). El inca y Don Quijote: el imaginario colectivo de la gente que en un rústico pueblo minero procreó esta extraña combinación nos resulta enigmático. Se puede, sin embargo, percibir cómo la historia del inca se halló con la «literatura» y cómo de esta interfaz brotaba «lo inca» metamorfoseado. Como hemos observado, la imagen del inca histórico, tan estrechamente

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx